#BF para una familia viajera

Los viajes de Paco, Vero y Helia. Así de simple y directo es el título del blog que destacamos esta semana como #BF. Y podríamos decir que ése es un poco el espíritu de su bitácora: facilitar los viajes a muchos padres que tienen miedo de viajar con sus bebes o niños. No os perdáis este blog tan familiar.

Los viajes de Paco, Vero y Helia

Bali

Durante años Vero participaba activamente en los foros de viajes: leía las opiniones de los demás viajeros así como daba cuenta de sus aventuras al resto. Por ello, decidió junto a Paco abrir un espacio más personal. Al poco tiempo de comenzar este proyecto nació su pequeña: Helia. Cuando cumplió un año decidieron orientar su bitácora hacia un contenido que sirviera de utilidad a los que viajan en familia.

Llevan más de 10 años viajando juntos y según nos cuentan, cada uno de los post que escriben lo hacen tirando de recuerdos y de las fotos, porque no suelen llevar una libreta. En ellos os encontraréis la percepción personal de lo que les pareció el destino, así como información práctica como el medio de transporte que utilizaron, los hoteles donde se alojaron o todas las cosas necesarias que hay que llevar en el caso de que viajes con un bebé.

Brujas es una ciudad de cuento digna de ver en un viaje a Bélgica

En su viaje a Brujas

Cada año planifican sus vacaciones con antelación pensando en cuál será la próxima escapada. De hecho, tienen un destino pendiente que quizás dentro de unos años puedan realizar: Chile y la Isla de Pascua.

Una de sus frases viajeras es «Aventurarse a viajar para añadirle vida a los años«. Nos cuentan que en cada viaje intentan aprender algo nuevo. Por ejemplo, hay un antes y un después del viaje por Australia y Nueva Zelanda.  «Un viaje que nos dio una gran sensación de paz y libertad, en el que aprendimos a disfrutar cada instante, a detenernos viendo las olas romper en los Doce Apóstoles, a contemplar los maravillosos paisajes de Nueva Zelanda y a disfrutar con el silencio de los bosques neocelandeses.  Tanto significó para nosotros que años después aún lo recordamos como si hubiéramos estado ayer y esa aventura junto con otras son las que nos han hecho crecer como personas.  Aparte de que creemos que no hay nada mejor para conocerse a uno mismo y a su pareja que viajar.»

Este viaje, en concreto, tardaron diez meses en organizarlo pero confiesan que hoy en día viajando con una niña no tienen tanto tiempo y la ruta la planifican la noche anterior en el hotel o sobre la marcha según vayan viniendo las circunstancias.

Svinafellsjokull de Islandia.

Svinafellsjokull de Islandia.

Cuando tienen que elegir destino, se dejan llevar por lo que vaya surgiendo. Nos cuentan que durante su viaje a Vietnam conocieron a una pareja de españoles y ella se encontraba trabajando en Japón, haciendo dibujos animados. Les contó cómo era su vida allí, curiosidades, el peculiar carácter de los nipones y durante horas (y cervezas) mantuvieron una estupenda charla que dio como resultado que nada más poner el pie en su casa empezaron a planificar el viaje rumbo a Japón.

Y cómo no, con tanto mundo recorrido es lógico que tengan mil anécdotas. De entre ellas, nos cuentan que una vez salieron por la noche en China a una discoteca y alucinaron con lo que vivieron.  Desde ver como intentaban servir el Whisky Chivas con hielo y te en una jarra hasta ver como las chicas autóctonas tomaban las cervezas en chupitos.

«En China es habitual que los baños no sean elevados y estén a ras del suelo y con puertas no demasiado altas.  El baño de esa discoteca además tenía dos peculiaridades: la primera que la puerta llegaba hasta poco más arriba de la cintura con lo cual aunque la cerraras veías perfectamente a todas las chicas que entraban y se sentaban en el baño de enfrente (y ellas te veían a ti).  Pero no solo eso, sino que la separación entre los baños eran dos cristales con una decoración de arena y rosas…con lo cual también podías ver a  tus compañeras de la derecha e izquierda perfectamente.» Y también cuentan que el DJ les saludó y puso la canción de Dinio.

Estas son algunas de la anécdotas que uno suele vivir cuando viaja tanto. Nosotros esperamos que nos sigan contando Los viajes de Paco, Vero y Helia y sigan viviendo durante mucho tiempo todas estas aventuras.