Bristol, destino de la cultura

La ciudad inglesa, conocida por su puerto, tiene una interesante vida cultural

Famosa por su producción el mundo de la música y el cine, en los últimos años ha añadido a esta lista otro arte más del cual se adueña: el arte urbano.mural-1347673_1920

 

Esta ferviente actividad cultural de Bristol junto a su crecimiento, la cantidad de jóvenes y universitarios y otros atractivos turísticos que visitar como monumentos, iglesias, áreas verdes o su famoso puerto, han hecho que la ciudad se convierta en un destino para muchos viajeros y que haya buena cantidad de hoteles en los que alojarse. A ello hay que sumar que se han convertido en un destino más de aerolíneas low cost que tanto atraen a la población joven. Si es el caso y estás entre ellos, aquí puedes reservar tu vuelo.

El teatro tiene también un papel importante en la ciudad, cuyo templo es el Bristol Hippodrome, secundado por muchos otros espacios para las artes escénicas gracias a la gran tradición que en Inglaterra tiene el teatro.

Bristol es cuna de varios artistas del panorama internacional musical. Allí se han gestado grupos como Massive Atack y otros muchos que en los años 90 situaron a Bristol como una de las ciudades principales de movimientos. Hay gran tradición de locales de ensayo, los conciertos gratuitos en salas y bares son habituales y la calidad de las agrupaciones no deja nada que desear. En Bristol puedes escuchar buena música allá donde pares a tomar una cerveza.

La ciudad da cabida a multitud de festivales. El más importante y veterano es posiblemente el Bristol Harbour Festival, que este año celebra su 40 edición a finales del mes de julio. Los eventos van desde conciertos de música hasta performances y actuaciones teatrales, bailes, circo…

Pero hablar del panorama cultural de Bristol en la última década es hablar de arte urbano y si tiene que llevar el nombre de alguien es el Banksy.El original grafitero, criado en Bristol ha creado escuela y ha dejado su impronta en la ciudad. Si visitas Bristol podrás comprobarlo en muchos de sus rincones.

 

C. González