Consejos para prevenir el jet lag

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Viajar a latitudes lejanas nos acerca a mundos más exóticos y desconocidos, pero también acarrea uno de los grandes males en el mundo de los viajes: el jet lag o mal del desfase horario. Este síndrome se suele presentar en las personas que hacen vuelos largos y hay un cambio significativo en la zona horaria. Si quieres prevenir la aparición del jet lag en tus vacaciones, sigue estos consejos que hoy compartimos contigo.

Aunque los efectos del jet lag se presentan más en unas personas que otras, en la mayoría de las ocasiones es difícil retrasar su aparición. Los síntomas más comunes que se experimentan son los siguientes: fatiga general, sueño durante el día e insomnio por la noche, dolor de cabeza y malestar estomacal. Estos síntomas pueden ser sumamente molestos e incluso pueden arruinarte el viaje. Sin embargo, siguiendo ciertos consejos, es posible reducir sus efectos significativamente, y puedas sacarle más provecho a tus vacaciones, bien sea si se trata de un viaje en familia o es tu propia luna de miel.

Se dice que generalmente si viajas en dirección este, para recuperarse se necesita un día por zona horaria que se cruce. Si en cambio se viaja en dirección oeste, es posible que puedas necesitar un día por cada zona y media que llegues a cruzar. Si dispones del tiempo y el dinero, una buena idea puede ser realizar una escala intermedia y dividir el viaje en dos, de forma que el cambio no sea tan brusco, obteniendo además la posibilidad de conocer más destinos. Si por otro lado el tiempo y el dinero apremian, es aconsejable seguir estos pasos:

    • Un descanso reparador la noche anterior al vuelo puede ser imprescindible para evitar el jet lag, aunque si logras conciliar el sueño durante el vuelo también suele ayudar.
    • Intenta evitar la ingesta de bebidas con cafeína o con alcohol. Ambos tienen efectos estimulantes en el organismo y alejan el ansiado sueño. Lo mejor es hidratarse con agua, té o zumos naturales.
    • El día anterior comer liviano y bajo en grasas, y si es posible seguir el mismo consejo el mismo día del vuelo. El jet lag puede provocar algún trastorno estomacal que puede ser agravado por la comida en el destino.
    • Una vez efectuado el despegue, cambiar la hora local por la del destino, de esta forma el cuerpo comienza a ajustarse psicológicamente a la nueva hora.
    • Una vez estés en tu destino final, evita bajo toda costa hacer siestas o quedarte sin dormir toda la noche durante el primer día. La mejor opción es irte a dormir esa primera noche a la misma hora que sueles dormir normalmente.

Seguramente si sigues todos estos pasos, los efectos de esta molesta condición se verán disminuidos al máximo y podrás cuidar al máximo tu salud durante el viaje.