Consejos prácticos para ir a la playa

No dejes que los malos hábitos estropeen tus vacaciones

A todos nos gusta desconectar en vacaciones pero ¡ojo! hay ciertas costumbres que debes mantener para que no te surjan imprevistos incómodos y vuelvas de tu viajes con un mal recuerdo. Son sencillos pero en ocasiones los pasamos por alto ¡Toma nota!

¿Preparados, listos…? ¡Ya!

Prepara tu piel para el sol: No envejezcas antes de tiempo. Como es bien sabido, la radiación solar es perjudicial para la piel y en verano estamos sobreexpuestos. Por ello, tienes que vigilar que antes de ir a la playa o a la piscina te hayas protegido con una buena crema solar, con un factor alto-medio.

No te confies por el tiempo. Aunque veas que el día está nublado te vas a quemar igual, así que, aplícate crema igual que si fuera un día radiante.

Vacaciones en la playa

Tu piel se reseca con el sol,  la brisa marina,  el agua del mar y el calor. Mímate un poco y adquiere alguna «bruma fresca» para echártela sobre todo por el rostro que es la piel más delicada.

Hoy en día, tanto a hombres como a mujeres les gusta ir bien depilados. Intenta no hacerlo antes de la exposición solar o te pueden salir unas manchas antiestéticas.

Hidrátate, bebe agua, refrescos y un consejo: llévate fruta de temporada o algún tentempié ligero para estar saciado. Tienes que tener en cuenta que en muchos lugares de playa no hay chiringuitos para tomar algo por si te entra el hambre, es bueno que te informes y bajes con algún alimento.

En el caso de que exista un restaurante playero ten en cuenta la limpieza del sitio. Si tiene la cocina a la vista da mejor impresión porque eso significa que puedes asomarte y ver cómo se cocina allí. A la hora de pedir el menú evita comer en exceso y pedir alimentos como ensaladillas, pescados crudos o huevos, para no tener luego que lamentarte de una mala digestión.

Si tienes pensado pasar muchas horas tumbado en la arena llévate sombrilla. Como sabemos que es un engorro ir tan cargado, te proponemos las que son plegables, son ligeras y nos salvan de tostarnos.

Si vas con niños lleva una toalla extra y toallitas húmedas (ya sabes lo mucho que les gusta jugar con la arena y luego no puedes ni darle un bocadillo). Además si vas con un bebé puedes llevarte una «mini tienda de campaña» que los protege del viento y del sol. Vigilad que estén hidratos, protegidos y con la cabeza cubierta con algún sombrerito.

Lleva una bolsa de plástico con cremallera o un neceser para los «objetos delicados» o con tendencia a perderse (móvil, anillos, cartera, cámara de fotos…).

Procura no llevarte mucho dinero en metálico o la cartera con las quinientas tarjetas que solemos tener… puede perderse y arruinar el resto de tu viaje.

El «after-playa»:

Acuérdate de llevar un bañador o ropa interior seca para cambiarte después de estar todo el día en remojo. De lo contrario puedes sufrir incómodas infecciones.

Si tienes el pelo largo ¡suéltate la coleta! cuando está húmedo y no se seca al aire se pudre más fácilmente y luego cuesta el doble desenredarlo…

Cuando te vas a duchar suele ser el momento que descubres que te has quemado…échate after-sun por todo el cuerpo. Un remedio muy casero que siempre te dan las abuelas es que te apliques vinagre con toallitas para calmar la sensación de escozor de la piel.

Intenta antes de llegar a tu destino localizar los centros de salud cercanos y las farmacias de guardia. Esperamos que no os pase nada, pero más vale ser precavidos. De todas maneras, en cualquier oficina de turismo o en los  hoteles en la costa también te dan ésta información.

Éstos son algunos de los consejos prácticos para la playa. ¡Disfruta de tus vacaciones!

A.Pizarro