Costumbres “post-vacacionales” de verano

Clásicos del verano (cuando se acaban las vacaciones)

Hoy hablamos de ese fenómeno curioso que trae la vuelta de las vacaciones. Todas las cosas que hacemos para volver a la rutina después de haber pasado unos agradables días de vacaciones. Y vosotros, ¿qué costumbres tenéis?
 

Costumbres de la vuelta de la vacaciones

Volver a hacer “el gran maletón”:

Tienes el día de regreso marcado pero insistes en no querer mirarlo ni por asomo. Vas retrasando todo lo que puedas el momento de empaquetar todas tus cosas, porque eso significa que se acabaron las vacaciones. Pero el peor momento es cuando eres consciente de que todas las cosas que has ido adquiriendo, no van a entrar en la maleta que trajiste. ¿Y qué piensas como solución? ¿Doblar mejor la ropa de manera estratégica para que encaje todo como un tetris? ¡No! vas echando cada prenda “como se pueda” mientras te vas arrepintiendo de la cantidad de souvenirs que has comprado de más.

Después de sentarte encima de ella para cerrarla a presión, toca la hora de cargar con todos los bultos. Los que volvéis en coche siempre os queda otra gran duda: ¿cuándo será la mejor hora para no coger atasco? Bien, pues es uno de los grandes enigmas de la humanidad. Nadie sabe cuándo se va a formar atasco, por eso, todo el que sale echa mano de los mejores compañeros de viaje en caso de quedarse parados en la carretera: todo un surtido de comida (chucherías) y bebida por si acaso no encuentras una gasolinera o área de servicio por la zona.

Si además tienes niños, siempre irás provisto de todo el repertorio de las películas Disney y  juguetes para que se entretengan.

Hogar dulce hogar:

Nevera vacía tras el verano

Cuando ya has llegado a casa te espera ese ambiente cerrado que nada tiene que ver con la brisa del mar a la que te habías acostumbrado.  Tocará hacer una ventilación en profundidad abriendo puertas y ventanas y alguno que otro abrirá hasta los armarios.

Después por supuesto, toca deshacer la maleta con la siguiente tarea automática: “a la lavadora todo”. Sí, te libras de ir colgando todo en el armario en ese momento, pero sabes que al día siguiente la tarea será el doble, (tender, planchar…) aun así, lo asumes, y prefieres terminar cuanto antes el día que aterrizas a la realidad.

Otra de las costumbres cuando llegas es querer comer todo lo que has comido estas vacaciones. Desengáñate, en la nevera, con mucha suerte, te espera medio limón.

El álbum del verano:

Esta es una de las costumbres que hacemos siempre tras las vacaciones y que además, disfrutamos con ella. El momento de pasar todas las fotos de la cámara y el móvil al ordenador. Por supuesto, escribiremos a todo nuestro alrededor para que hagan lo mismo y pasen todas sus fotos y así sumar más imágenes, con las mismas poses repetidas (bueno, en alguna no saldremos con los ojos cerrados).

Todo este despliegue de medios para reunir las fotos del verano tiene dos consecuencias: la primera de todas es la de subirlas al momento en nuestras redes sociales, no solo dejando claro que ya estamos de vuelta con mucha tristeza, sino para mostrarle al mundo lo divertidas que han sido las vacaciones. Como terapia está bien, porque te alegras al recordar todos los momentos buenos de esos días.

Y la segunda consecuencia es hacer un vídeo con las mejores fotos y con nuestra canción favorita de este verano (que años más tarde, pensaremos cómo nos podía gustar tanto).

Promesas y nuevos retos

Fotos de tus mejores viajes

Son todos los buenos propósitos que nos proponemos para “la vuelta al cole”. Giran entorno a las aspiraciones que tiene cada uno, desde aprender inglés, apuntarse al gimnasio, hacer algún curso, ponerse a régimen… Está muy bien que nos pongamos un aliciente que nos motive, lo importante siempre es tener nuevos proyectos que nos ilusionen y también intentar cumplirlos, no vale retirarse a la semana de volver (otro clásico de la vuelta del verano).

 Y al día siguiente…

Pensar en el día siguiente, en el madrugón y no acordarte de ¿a qué hora ponías el despertador? Eso es síntoma de que has desconectado por completo.

Otra de las costumbres al regreso es el intercambio de anécdotas con todos tus compañeros. Una manera buena de empezar la temporada.

Estas son algunas de las costumbres post-vacacionales que seguro muchos de vosotros tenéis. Y para los que el regreso les resulte abrumador, os dejamos unos consejos para superar la depresión tras las vacaciones.

 

Artículos relacionados