Darío, el autoestopista valiente

Hoy entrevistamos a un colaborador que ha interpretado muy bien cómo queríamos hacer nuestra familia de blogs en Halconviajes.com, Dario Goldentaer. el director creativo de Get a feeling Lab. nos cuenta uno de los viajes más trepidante y aventurero de estas entrevistas. Un recorrido a dedo por toda Europa que le aportó grandes experiencias, con consejos para autoestopistas incluidos.
Londres Halconviajes.com

Candem Town, Londres.

 ¿Con qué viaje te quedas de todos los que has hecho y por qué?

En 2004, solo unos pocos años antes de fundar Maderfaker T-shirts y Get a feeling, trabajé en la recepción de un hotel en el centro de Madrid. Durante esa temporada llené la tarjeta de memoria del teléfono con amigos que me abrían las puertas de sus casas en todas partes del mundo. Cada uno de esos amigos traían consigo historias alucinantes sobre sitios y recovecos en los que yo nunca había estado. Poco a poco iba aumentando mis ganas de una gran aventura.

Antes de que comenzara aquel verano, me fui al rastro de Madrid y compré una mochila, una esterilla, un saco de dormir y una guía de Europa.

De esta forma comenzó la historia de un viaje de 3 meses que me llevo por Londres, Francia (Norte), Bélgica, Berlín, Praga, Eslovaquia (Montes Tatra), Hungria (Budapest y Balaton Lake), la costa de Croacia (y algunas islas) e Italia (Venecia, Zona Emilia-Romagna y Milán).

¿Con quién y cómo llegaste?

Viajaba solo y tenía ahorrado poco más de 600€, así que antes de salir de casa cogí un diccionario de inglés y busqué la palabra: Autoestopista – hitch-hike. Esa fue la forma en la que me desplacé la mayor parte de las veces.

En la primera página de la guía de Europa había un mapa en el que tracé una idea general de como seria el viaje. Cabe decir que en un principio pensaba que el viaje no duraría más de 1 mes y terminaría en Berlin. Dicidí comprar un billete low cost de Valladolid a Londres. Planificar un viaje está muy bien pero nunca hay que dejar todo muy atado, es decir, que sabía como empezaría la aventura pero no como acabaría.

Budapest

Una niña en Budapest, Hungría.

¿Porqué elegiste ese destino, qué te llevó allí?

Cuando uno se embarca en un viaje de este estilo lo que busca es vivir una aventura sin guión, improvisando sobre la marcha y midiendo hasta donde te llevan los caminos, las fuerzas y las ganas. Algunas cosas dependían de mi pero otras simplemente había que aceptarlas y punto. Fue positivo perder la sensación de tener todo bajo control. Cuando me canse de viajar simplemente decidí emprender la vuelta al mejor estilo «Forrest Gump».

¿Cuál fue la mejor experiencia de todo tu viaje, una anécdota que destacarías o algo nuevo que aprendiste con él?

Recuerdo la inmensa sensación de despertarme en mi saco de dormir, abrir los ojos y ver los mágicos Montes Tatras en Eslovaquia haciendo frontera con Polonia. El día anterior había llegado a mi destino cuando era de noche y no comprendía totalmente la inmensidad del paisaje en donde había decidido dormir.

A los pies del lago, estiré las piernas, encendí un Campingaz en miniatura que llevaba en la mochila y me tome un asqueroso café de sobre que me supo a gloria. Si hubiese llegado a tener una nespresso me hubiese construido allí mismo una cabaña de madera para pasar el resto de la vida.

Al día siguiente, paseando por la reserva natural, me encontré al guardia forestal y me comentó que en los montes habitaban lobos y otros animalitos. El caso es que aún sigo vivo y con todos los dedos del pie para contar la historia. Aquel día llovió como jamás volví a ver llover en mi vida, me calé hasta los huesos, salió el sol, sequé el equipo y continué el viaje. Nunca nada es tan grave como parece.

berlin Halconviajes.com

Berlín.

Recomiéndanos un lugar concreto, una comida y el mejor momento del día en el lugar.

En Londres, Candem Town. Movimiento, mercadillos y puro colorido Punk. Coger el doble-bus 24 y dormir una siesta en Hidepark.

En Berlín, Tacheles. Un edificio ocupado por artistas e impregnado hasta el fondo de sus entrañas de vida y cultura urbana. Alquilar una bicicleta y simplemente pasear por calles rectas perfectamente diagramadas.

En Eslovaquia, los Montes Tatras. Su buena gente, el blues Eslovaco (que merece un capítulo aparte), las casitas de madera desperdigadas entre los pastos verdes.

En Praga, sus puentes de noche y las telas de araña.

En Budapest, el Gran Mercado de Vamhaz y su gran variedad de especias, los coloridos tejados de porcelana de la ciudad y el Victor Vasarely Museum (Un artista y un museo injustamente desconocidos).

En Croacia, cualquiera de sus islas.

En Italia, IL Castello di Vignola (donde nació mi madre), pasear en bicicleta por lo campos de cerezas, probar el Lambrusco seco en las tierras bajas y el Amabbile en las más altas. Si conoces a alguna abuela del pueblo tendrás la enorme fortuna de comer es su casa y probar la verdadera pasta fresca y si haces buenas migas hasta te ofrecerá catar una micro gota del acetto balsámico más intenso del mundo.

Italia Halconviajes.com

Italia

Algunos Consejos prácticos por si alguien quiere hacer Autostop:

1. Paciencia y constancia, y fuerza mental. Es importante mantenerse animado.

2. Estar siempre limpio y trasmitir confianza con la ropa, la actitud, carteles, etc.

3. Lo difícil es empezar, salir de las ciudades. Hay que intentar alejarse en trasporte público lo máximo posible de los núcleos urbanos.

3. Para mi gusto lo mejor son las gasolineras en líneas rectas de carretera. Te dan la oportunidad de hablar con el conductor más tranquilamente y que te conozcan un poco.

4. Una vez que cojas impulso, es mejor ir saltando de gasolinera en gasolinera. Puedes dormir allí mismo y hasta incluso algunas están equipadas con duchas.

5. En un viaje a «dedo» el sentido común y el instinto lo tienes funcionando a tope, guíate por él y si algún conductor te da mal rollo mejor pasa de él, aunque ya haya parado el coche.

5.1. Si te piden dinero por llevarte mándalos a pasear. Prueba evidente de que no son trigo limpio.

6. Ten a mano rotuladores y papel, para hacer carteles.

7. Ponte una meta diaria general y otras escalas entre puntos rectos de carretera.

8. La gente que se mueve por pueblos generalmente hace rutas cortas, inclusive si lo pillas en una gasolinera.

9. Más vale avanzar un poquito que nada, aunque si te aburres camina. Y si el día está muy malo tómatelo con calma.

10. Si estas en mitad de una carretera o camino, intenta dejar sitio suficiente delante de ti para que los coches paren: un arcén, o la entrada de un camino a 20 o 30mts.

11. Si haces «vivac» en mitad del camino, procura no ponerte muy visible, aunque cerca de una luz. Si te despiertas de noche es mejor ver rápidamente que está sucediendo. (Lleva cuerda y ata las cosas entre sí).

12. Aprende algunas palabrejas en distintos idiomas y lleva un mapa para indicarles a los conductores donde estas, a donde quieres ir, y que te muestren hasta donde te pueden llevar.

13. Ten a mano un buen catálogo de historias para darle charla al que te lleve. 😉

14. Empieza a primera hora del día. Es mejor llegar a la ciudad en donde hagas noche pronto, para ver a la luz del día el mejor sitio para dormir.

15. Sobre el dilema: coche, camión o trailer, no he podido sacar ninguna conclusión sobre que es mejor. He ido en todos. Pero los Trailers van a más lento, aunque probablemente más lejos. Es más habitual que te coja un coche del año 90 que un 0KM.

16. Si te aburres de hacer dedo, sácate un pasaje en halconviajes.com 😉

Conclusión:

Cuando pasas por viajes emocionalmente intensos vives experiencias que te cambian para siempre. Otorgas un valor, un tiempo y una perspectiva diferente a las cosas.

Haciendo una retrospectiva comprendo que traslado muchos elementos de mis viajes a mi vida diaria y a mi forma de entender el trabajo. Ese mismo espíritu aventurero sigue presente en los proyectos que abordo y procuro compartirlo con mi equipo y con mis seres queridos.

Tener tiempo para pensar, viajar (aunque sea a 1km o un trayecto en metro) e inspirase es vital para diseñar y para hacer mejor casi cualquier actividad.