Duerme tranquilo en tu hotel: tendrás toda la suerte del mundo

Rituales del mundo que atraen la suerte

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Existen miles de ritos que se llevan a cabo en el mundo para atraer la buena suerte y el origen de la mayoría de ellos es milenario. Desde la antigua Grecia, los romanos y tribus celtas se han mantenido estas prácticas que mezclan lo mágico y lo real. Aprovecha para viajar por el mundo y acumular todos esos amuletos especiales.

Un anillo familiar, una piedra preciosa, un objeto en el que confiamos… ¿Quién no ha tenido alguna vez un amuleto de la suerte del que jamás se separaría?

Si hablamos sobre el origen de las galletas de la fortuna sorprende saber que no son de China, sino que proceden realmente de EE.UU, concretamente de la ciudad de San Francisco.  Y sin duda esta ciudad tiene ideas para todo, ya que en uno de sus hoteles mantienen en nómina desde 1935 al “pulidor de monedas” dedicado a lavar todas las monedas que circulan por el hotel para que los huéspedes no se manchen las manos al manipularlas.

Un objeto que sí es verdaderamente de origen chino es el gato de la suerte. Es curioso que en China se le llame “Zhaocai Mao ” mientras que si viajas a Japón los llaman los Maneki Neko atraen la suerte de todo el que lo tiene en su hogar o en el lugar de trabajo.  Hay varias leyendas entorno a su origen. El más popular es el tricolor: blanco, negro y naranja, con el que se pretende atraer la fortuna en los viajes. halconviajes.com

Eso sí, por mucha tradición que tengan seguro que en estos hoteles cápsulas no encontrarás ninguno ya que apenas miden dos metros de largo y un metro y medio de alto. Se encuentra en Osaka, Honshu, Japan. Sin duda, no apto para los que sufren claustrofobia.

Sorprende descubrir lo supersticiosos que son todos los orientales. Por ejemplo, en el código de los vuelos, se evita utilizar el 4, y también en las filas de los asientos. En los hoteles la numeración de las habitaciones se salta el cuatro. Y en una ciudad china incluso han suprimido este número de las matrículas de los coches. También se considera un mal augurio dar un regalo compuesto de cuatro piezas o partes.

Se puede observar cómo el cuarto piso de los edificios suele estar habitado por occidentales. Sin embargo, también tienen un número de la suerte: el 8. No hay más que ver, que si quieres tener tu número de teléfono con este número te costará más caro.

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Capsule Hotel en Japón. Foto: © Roger Ressmeyer/CORBIS

Otro ritual que atrae la buena suerte es poner una herradura en las puertas de las casas. En la época feudal tener un caballo era símbolo de riqueza y por esta razón empezó a considerarse la herradura como amuleto, eso sí, tiene que ser encontrada por casualidad y estar usada. Y si queremos buscar la buena suerte, lo suyo sería ir a un hotel para caballos, como el que se encuentra en la Sierra de Madrid, seguro que allí hay posibilidades de “encontrarse” una herradura.

A los irlandeses la suerte les viene a través del trébol de 4 hojas. Si viajas a Irlanda verás cómo esta planta goza de una gran popularidad gracias a San Patricio, patrón del país. Encontrar un trébol de estas características es muy complicado, por ello, el turismo ecológico para cuidar el entorno es fundamental. Practícalo y alójate estas vacaciones en algún hotel “verde”.

Otro animal que da suerte, o más bien su temida dentadura es el “Diente de tiburón”. Considerado un amuleto mágico y da suerte. Se llaman  “Lenguas de San Pablo” y son en realidad dientes de tiburón fosilizados originarios del archipiélago de Malta.

Si eres de los que el mundo del submarinismo y el mar les apasiona, te proponemos dormir en el primer hotel submarino del mundo. Jules Undersea Lodge se encuentra en Cayo Largo, Florida, a unos 7 metros de profundidad. Antiguamente fue un laboratorio donde los científicos se alojaban en sus expediciones. Vive una experiencia única alojado en las profundidades marinas.

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Hotel Jules Undersea Lodge. Cayo Largo (Florida)

Si eres supersticioso y confías en tus amuletos, no te olvides de echarlos en la maleta de viajes.

A.Pizarro

Fuente: Blog Cien ladrillos, Suite101