El Cap de Creus, el punto más oriental de la península

La arquitectura de la naturaleza, en la mayoría de las ocasiones, supera con creces cualquier cosa hecha por el hombre y el caso del Parque Natural del Cap de Creus (Cabo de Creus), es un buen ejemplo. Aparte de tener la distinción de ser el punto geográfico más oriental de la península ibérica, este entorno natural de la provincia de Girona, resume una cantidad de condiciones que lo convierten en un sitio de suma belleza y especial interés que no se debería dejar de visitar cuando se trata de un viaje a Cataluña. A continuación, haremos un recorrido por los rincones más interesantes de este parque natural.

cap de creus

Recorrido por Cap de Creus

Dotado de unas características muy peculiares, el Cap de Creus fue el primer parque marítimo-terrestre de Cataluña, y es que a pesar que su territorio abarca más de 10.000 hectáreas terrestres, una buena parte de sus reservas naturales se encuentran en áreas marinas, en concreto, más de 3.000 hectáreas. La parte más interesante sin duda, se encuentra en la zona propia del cabo, donde los Pirineos terminan abruptamente en el mediterráneo.

Esta península rocosa, moldeada a capricho del fuerte viento de la tramontana, se encuentra a escasos kilómetros de la frontera francesa y tiene en su haber una gran variedad de actividades relacionadas con su peculiar naturaleza, como el senderismo, paseos a caballo, rutas ciclistas y paseos en embarcaciones como el kayak para recorrer el litoral.

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La Costa Brava en el Cap de Creus

Uno de los principales sitios de interés del parque es el restaurado Monasterio de San Pere de Rodes, un gran ejemplar del románico catalán, construido entre los siglos X y XII. Desde el monasterio es posible observar un hermoso panorama del Golfo de Roses, el propio cabo y las montañas de la Garrotxa. Existen muchos restos arqueológicos dentro del parque, ya sea en la forma de castillos y ermitas, o bien de restos de construcciones megalíticas, como los dólmenes de La Creu d’en Cobertella, el mayor monumento de su tipo en Cataluña.

Las poblaciones y localidades de interés que forman parte del parque son muchas, como por ejemplo La Selva de Mar, Llançà, Roses y Cadaqués, algunos de los puntos más encantadores de la Costa Brava. Aunque quizás no haya un lugar más emblemático en todo el parque que el Faro de Cap de Creus, una espectacular estructura que funciona desde 1853 y que ha sido escenario de películas e inspiración para artistas como Salvador Dalí. En su interior funciona el Espacio del Cap de Creus, un centro de información del parque y en sus alrededores se encuentra el mítico restaurante del Faro del Cap de Creus, el único del parque.

faro cap de creus

Faro del Cap de Creus

Las vistas desde el faro son inmejorables, con perspectivas de impresionantes y altos acantilados sobre el mediterráneo, preciosas calas y de localidades como Llançà y el Port de la Selva. El viento es el eterno protagonista en el faro, que en ocasiones sopla con tanta violencia que ha llegado a romper los cristales del faro. Una corriente tan fuerte que es imposible mantener la cordura, así sea por unos pocos minutos para echar unas fotos.