El Lejano Oriente a bordo de un crucero

El ultramoderno skyline de Shanghai frente a las verdes montañas de Vietnam. Los pintorescos edificios coloniales de Malaca frente a la majestuosidad de dos gigantes de acero y cristal como son las Torres Petronas de Kuala Lumpur.

Asia es una tierra de contrastes. Un continente donde modernidad y tradición se dan la mano, siendo fácil pasar de un extremo a otro ya no sólo dentro del mismo país, sino también en la misma ciudad.

Para asistir a estos cambios desde un punto de vista diferente, ¿qué mejor manera que embarcarse a bordo de un crucero? Los cruceros por Asia representan una interesante alternativa para descubrir el gran continente de una forma especial, con todos los lujos de los que siempre has querido disfrutar, y sin las incomodidades que implican los desplazamientos por tierra o en avión.

Recorrer Tailandia y Malasia haciendo escala en sus mejores playas para después sumergirse en el bullicioso ritmo de la cosmopolita Singapur. Disfrutar como un niño en la Isla de Sentosa y continuar hacia el norte en busca de la historia, rumbo a Ho Chi Minh City, antigua capital de Vietnam del Sur.

Y si estos países ya te suenan demasiado conocidos, ¿qué te parece ir todavía un poco más lejos? Por ejemplo, llegar a Japón a bordo de un gran buque surcando las aguas del Mar de China Oriental, para asombrarse ante el que sin ninguna duda es el país tecnológicamente más avanzado del mundo. Después regresar a China parando en Jeju, Corea: una espectacular isla de origen volcánico que por su belleza insólita ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Ciertamente, si hay algo que no escasee en Asia es la diversidad. Diferentes culturas, religiones, gastronomías y maneras de vivir que, sin embargo, tienen algo en común: una particular filosofía que queda reflejada en esa eterna sonrisa con la que siempre nos reciben al llegar y está ahí hasta en el momento de marchar.