El nuevo Paseo del Sena reinventa la oferta del ocio parisino

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En tiempos recientes, muchas metrópolis han optado por generar espacios amables en un intento de humanizar y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. París, ciudad que a lo largo de los años ha llevado este esfuerzo al máximo, parece superarse cada vez más en su ambición de ser una ciudad puntera cuando se trata de mimar a sus ciudadanos.

En 2013 París recuperó uno de sus espacios más emblemáticos, la ribera del Sena, y la convirtió en un sitio dedicado al ocio, deporte y relax donde los coches no están permitidos. Te invitamos a conocer este insólito lugar de París donde las propuestas urbanas más simpáticas son una realidad. ¿Te apetece tocar una pieza de piano a mitad de tu paseo parisino? Lo puedes hacer en el nuevo Paseo del Sena, totalmente gratis.

Este corredor lúdico se extiende a lo largo de 2,5 kilómetros por el margen izquierdo del Sena, ubicados específicamente entre el Puente del Alma hasta el Museo d’Orsay, donde reinan las actividades diseñadas para todo tipo de público y donde la presencia de turistas no se ha hecho esperar, y es que este oasis de tranquilidad  ya comienza a formar parte de los sitios de interés de la capital francesa.

Los niños reciben una atención especial con la gran variedad de juegos infantiles disponibles y son los protagonistas de la mañana, aunque desde muy temprano, la pista de atletismo llama a los corredores matutinos que disfrutan corriendo por sus instalaciones, haciendo yoga o trepando por el muro de escalada. Diversos bloques de madera están apostados a lo largo del camino, cuya función es servir de mesas o bancos para descansar, aunque las múltiples terrazas también invitan a comer o tomar algo fresco. El jardín flotante, uno de sus rincones más originales, consta de cinco islas donde se han plantado especies exóticas y donde el ambiente llama al relax y a disfrutar de las vistas de París.

Aunque esta idea de relax palidece antes los módulos zen llamados “ZZZ”, antiguos contenedores marítimos reconvertidos en un espacio especial para hacer la siesta en pleno centro parisino, tener acceso a un jardín íntimo y dedicarse a meditar, a leer o simplemente relajarse. El uso es gratuito pero requiere reserva previa.

Hacia la tarde, es el público joven el que toma posesión del lugar, usándolo como punto de encuentro social, bien sea en alguna de las terrazas o para los que buscan un plan más low-cost, llevando su propio picnic. Entre otras propuestas de ocio que encontrareis en el Paseo del Sena está el Muro de expresión, un lienzo para que cualquiera dibuje o escriba lo que le apetezca, altavoces para que os deis una “ducha musical” o disfrutar de “Flow”, una playa efímera abierta hasta las 2 de la madrugada.

El Paseo del Sena está en pleno funcionamiento y lo puedes disfrutar sin coste alguno.