El Transcantábrico: viajar en un hotel sobre ruedas

Transcantabrico viajar hotel sobre ruedas

El próximo sábado 31 de marzo empieza la temporada del Transcantábrico, un tren que recorre la costa norte peninsular aprovechando la vía férrea del viejo Ferrocarril de La Robla, un convoy hullero que transportaba carbón desde León hasta Vizcaya.

Se trata de una curiosa combinación de viaje y hotel sobre ruedas en la que el Transcantábrico avanza cada jornada hacia una ciudad, deteniéndose para que los pasajeros puedan visitarla (las excursiones son en autobús y con guía), regresando después a las elegantes cabinas de los vagones para dormir (de noche el tren no circula). La aventura dura 8 días y 7 noches que incluyen desayunos (buffet libre), comidas y cenas, además de las entradas a museos y monumentos.

Creado en 1983, el Transcantábrico tiene 2 modalidades: la Clásica, de la que hablamos en este post, y la Gran Lujo. La primera realiza el trayecto desde la capital leonesa hasta Santiago de Compostela (la vuelta, el 5 de mayo, es aparte) mientras que la segunda tiene el mismo objetivo pero con salida y regreso a San Sebastián. Ambas inician la temporada el sábado y hacen varios viajes hasta diciembre que se pueden consultar en el apartado correspondiente de su página web.

Cuando llega, el cliente es recibido por un equipo de profesionales formado por el jefe de expedición, guía, camareros, músicos, el chófer del autocar, personal de limpieza, ídem de seguridad, un maquinista y varios técnicos ferroviarios. Todos ellos se encargarán de que la estancia en el tren sea los más agradable posible, permitiendo al viajero-huésped disfrutar del espléndido paisaje norteño que incluye 5 comunidades autónomas: Castilla-León, País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia.

Vagones clásicos y lujo

De toda ellas se irán conociendo sus rincones más bellos y representativos, sus monumentos principales, sus museos y, por supuesto, su magnífica gastronomía. Y durante el traslado de una a otra a bordo, el Transcantábrico clásico ofrece una serie de servicios como lavandería, médico, menús especiales, guía multilingüe, prensa diaria y fiesta cada noche. Para ello se cuenta con 4 coches Pullman de 1923 rehabilitados y dedicados a salones: uno dedicado a pub-discoteca, otro a bar más tranquilo y 2 más para ocio a base de lectura (hay una pequeña biblioteca) o audiovisuales (TV, cine…).

Son parte de este ferrocarril que en su versión Gran Lujo está considerado el más exquisito del mundo. Aparte de estos vagones hay otros 8: uno es la cocina y los otros están destinados a las cabinas, de las que 14 son Suites Privilege equipadas con todas las comodidades: climatización, armario, cuarto de baño con columnna de hidromasaje, sauna y secador, TV, equipo de música, videojuegos, conexión a Internet, etc. Tienen capacidad para 28 personas.