Entrégate al hechizo del otoño en la Selva de Irati

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El fenómeno del otoño, una de las estaciones que más adeptos tiene, se da por una simple razón científica: la disminución de la luz solar. A menor incidencia de luz, se detiene la producción de clorofila y por ende las hojas de los árboles se tiñen de una impresionante gama de naranjas, púrpuras, rojos y marrones, creando estampas inolvidables en bosques y grandes áreas de vegetación. Un sitio ideal para disfrutar de las vacaciones durante la estación más bucólica del año es la Selva de Irati, a los pies del Pirineo en Navarra.

Después de la Selva Negra en Alemania, la Selva de Irati contiene el hayedo-abetal más extenso de Europa, nada más y nada menos que 17.000 hectáreas de bosques, un tesoro natural de gran valor ecológico en los valles pirenaicos de Aezkoa y Salazar. Se extiende entre las poblaciones navarras de Orbaizeta por el lado occidental y Ochagavía, hacia el lado oriental y ambas sirven como puerta de acceso a la Selva de Irati.

Este valioso ecosistema, que da cobijo a una gran variedad de especies animales, merece ser visitado y explorado, siempre y cuando se haga de forma reposada y respetando el delicado equilibrio de su ambiente. Entrando por Orbaizeta, hallarás una carretera que te llevara hasta el punto de información de Arrazola, si haces lo mismo por Ochagavía, encontrarás otro punto en las Casas de Irati. Allí podrás informarte sobre todas las actividades, senderos y recorridos que ofrece la Selva.

El recién inaugurado sendero interpretativo de Erreka-Idorra, es un pintoresco recorrido de diez kilómetros que parte desde las Casas de Irati, donde el visitante podrá aprender cómo se extraían las riquezas naturales del bosque para producir artefactos de madera como mástiles, remos y muebles. Desde el punto de información de Arrazola, parten numerosos senderos señalizados, entre los que destacan los de Anbulolatz y Azalegi-Ermita de San Esteban, que se adentran en el corazón de Irati y ofrecen suculentas vistas de la Selva, en especial el último que lleva a la cima de Azalegui a 1.165 metros.

Por otro lado, los amantes del ciclismo podrán hacer recorridos igualmente balizados, a lo largo de 16 rutas distintas repartidas en 400 kilómetros, las cuales presentan distintas dificultades y que parten desde cualquiera de las dos entradas a la Selva. Puedes consultar todas las rutas disponibles y escoger la que más se ajuste a tus necesidades y condición física.

La recogida de setas y hongos está permitida en la Selva, pero como actividad regulada debes solicitar un permiso especial para hacerlo. Los fanáticos de las pistas también están de suerte con los numerosos circuitos y pistas de esquí nórdico ubicados en Irati (más de 25 kilómetros balizados). Ahora bien, cualquiera de los caminos o rutas que escojas, recuerda tomarte tu tiempo para disfrutar del entorno y escuchar atentamente el pulso a la Selva de Irati, donde el otoño te hechizará.