Las crónicas de Nicolás Pasiecznik

El periodista y viajero Nicolás Pasiecznik ha recorrido cerca de 40 países. Siempre pegadas a la realidad de los países que visita –ha sido corresponsal en zonas de conflicto-, sus historias vividas y sus encuentros con el arte en estos periplos se pueden ver, escuchar y leer en publicaciones, internet, radio y televisión de España y Argentina, además de en su propio blog.
Halconviajes.com Nicolás pasiecznik

Mujeres indígenas de San Juan Chamula (México)

Has viajado mucho ¿Dónde crees que has aprendido más de la profesión y qué viaje te ha valido tus mejores crónicas?

Sin dudas en los viajes que más he aprendido  fue en aquellos en los que el aspecto humano o social se impuso por sobre el aspecto natural o histórico de esos destinos. Dos claros ejemplos de ello fueron un viaje a México y Guatemala que hice en 2007 y, el otro, fue el de Egipto en enero de 2011, en medio de la caída de Mubarak. En el primero tuve la interesante posibilidad de relacionarme con poblaciones originarias del Valle de México y Guatemala (como  los chamulas y los tzotziles) y, a través del diálogo abierto y de una corta convivencia, poder haber entendido el  verdadero significado de conceptos como la cultura, la identidad y la tradición.

Halconviajes.com Lisboa

Nicolás Pasiecznik en Lisboa

En el viaje a Egipto, en cambio,  pude poner en práctica todo aquello que dicen los manuales  de periodismo que hay que hacer cuando se está en una zona que atraviesa una situación de conflicto. Sin dudas el hecho de haber quedado casi rehén dentro del hotel en el que me hospedaba por casi una semana (a causa del estado de sitio y los toques de queda interminables) me obligó relacionarme de un modo casi íntimo con la realidad que vivían los egipcios, la cual plasmé en una serie de crónicas que publiqué ni bien pude abandonar  el país, dado que desde allí no lo podía hacer, debido a la falta de medios de comunicación en la que quedó sumida la población por esos convulsionados días.

¿Cómo se plantea uno un viaje que después será escrito? ¿Cómo te organizas y cuáles son tus prioridades, te dejas llevar por la intuición?

Halconviajes.com Egipto

En las pirámides de Guizá

En principio los destinos que elijo nunca son casuales ni guiados por la intuición, sino más bien, todo lo contrario. En mi caso la elección de los destinos está íntimamente ligada a mi universo de intereses personales y es aellos a los que apelo cuando surge la posibilidad de hacer un viaje. Dentro de ese universo personal tengo un marcado interés por los sitios que han sido testigos de la historia (esa una de mis grandes pasiones luego del periodismo y la fotografía), por aquellos que atesoran  importantes manifestaciones artísticas, aquellos con diferentes modos de pensamiento, con realidades sociológicas diversas y, sobre todo, por los que, al final del viaje, lograrán modificarme  y expandir  mi mente al punto tal de sentir que la visita trascendió el frío número de los kilómetros recorridos.

Respecto a la organización del viaje suelo ser muy meticuloso y casi nunca dejo nada librado al azar. Una vez identificado el destino busco la mayor cantidad de información  acerca de él (tales como historia, geografía, cultura, política actual, generalidades acerca del régimen legal, etc) y con ella, sumada a la información cartográfica que proporcionan las gúias de turismo armo mi propio compendio y con él viajo.

Halconviajes.com Egipto

Mujer vendiendo naranjas en El Cairo

Dentro de tus recorridos, ¿Qué importancia le de das al arte?

Como bien conté dentro de mi universo de viajero el arte ocupa un lugar fundamental, no sólo porque me da mucho placer visitar lugares en los que se pueden ver diferentes manifestaciones artísticas sino porque, el arte, es una de las mejores formas que tiene el hombre moderno para reconstruir el pasado y el modo de pensamiento de las civilizaciones que nos precedieron. Si pensamos en ciudades  antiguas como Roma, Atenas o cualquiera de las de la Mesopotamia asiática resulta casi imposible dividir el arte producido allí del modo de ser de esas culturas. En mis viajes jamás planifiqué un destino en el que no hubiera – por más insignificante que parezca- alguna manifestación artística.

Eres miembro de Travel Camp, la red de blogueros viajeros ¿Participarás en esta edición 2013?

Halconviajes.com Roma

Nicolás Pasiecznik en la Fontana di Trevi

Sí, por supuesto. Hasta el año pasado los blogueros de viajes en Argentina sólo teníamos el Travel Camp como la única forma de encontrarnos una vez al año en Buenos Aires y allí poder compartir experiencias, inquietudes, y todo aquello relacionado con el hecho de ser un viajero y tener la necesidad de dar a conocer nuestras experiencias. Con la reciente creación de la Red ViajAR (primera red de viajeros bloguers de Argentina con cerca de 35 miembros) la idea es a partir de este año unificar en un solo encuentro las actividades del Travel Camp junto con las de los participantes  de la red para seguir compartiendo conocimientos, experiencias y delimitando formas de trabajo que nunca vienen mal, sobre todo si se tiene en cuenta que la experiencia de ser viajero-bloguer es freelance y no siempre se cuentan con los recursos como para poder resolver diferentes cuestiones que se suscitan.

Hemos leído recientemente que no conoces Brasil ¿Por dónde empezarás el día que emprendas este viaje?

Cuando decida viajar a Brasil comenzaré por Río de Janeiro y luego visitaré Sao Paulo y San Salvador de Bahía. Creo que en esos tres destinos se concentra el ser carioca y dedicándoles un tiempo razonablemente profundo podré hacerme una idea de él.

Has viajado a casi 40 países, pero siempre hay un destino al que volveríamos siempre ¿Cuál es tu eterno retorno?

Tengo unas cinco ciudades que están en mi lista de imprescindibles y de hecho ésas son en  las que podría vivir perfectamente sin sentir desapego ni añoranza de Argentina. Pero si tengo que elegir sólo una, sin dudar elijo a Roma, puesto que por el sólo hecho de haber sido cuna de la civilización occidental y por estar considerada “la ciudad eterna” me da la idea de que no puede haber mejor sitio para sentir eso del “eterno retorno”.