Fantasyland, el reino de la fantasía en Disneyland Paris

Fantasyland

¿Quién no ha deseado alguna vez, mientras veía un clásico de Disney, sumergirse en el ambiente de esos pueblos de cuento de hadas, esos castillos de princesas, o volar como Peter Pan? Seguro que todos.

En realidad, da igual la edad que se tenga. Quienes hemos crecido acompañados por las historias Disney siempre las llevamos en el corazón, y si además ahora son nuestros hijos quienes disfrutan como nosotros antaño de toda esa magia, las razones para querer vivir la experiencia se multiplican.

Pues tenemos una buena noticia (¡otra más!), ya que existe un lugar dentro de Disneyland Paris donde todas esas historias y personajes de nuestros cuentos favoritos cobran vida. Sí, ya sabemos que eso ocurre en todo el parque, pero quizá no haya lugar más mágico y especial que Fantasyland, el reino de la fantasía en Disneyland Paris.

Tras atravesar Main Street USA desde la entrada del parque, el acceso a Fantasyland se hace a través del castillo de la Bella Durmiente, tan majestuoso como lo hemos imaginado en nuestros sueños. Pero, ¡cuidado! En sus mazmorras se oculta la malvada Maléfica convertida en dragón, así que sed sigilosos si no queréis que se despierte.

Una vez dentro de Fantasyland, llega por fin el momento de cumplir sueños. Por ejemplo, ¡volar! Podéis hacerlo a lomos del simpático Dumbo o acompañados de Peter Pan en el barco del Capitán Garfio, quien por suerte no os molestará porque ahora tiene sus dominios en Adventureland.

Después de sobrevolar las nubes de Londres, nada mejor que poner bien los pies en la tierra. ¿Dónde? En el laberinto de Alicia, lleno de sorpresas en su interior pero en el que conviene estar atento para encontrar la salida… ¡ya sabemos que las indicaciones del gato no resultan de mucha ayuda!

Pinocho, Blancanieves y los siete enanitos… Son muchos los personajes y atracciones que os están esperando en Fantasyland, y lo mejor de todo es que todas son aptas para todas las edades, ya que en el reino de la fantasía los más pequeños mandan.

Al caer la noche, no hay mejor lugar para regalarse una velada el Auberge de Cendrillon, un elegante restaurante donde los mayores disfrutaran de una suculenta cena mientras los pequeños, además de reponer fuerzas, se divierten con las ratoncitas amigas de la Cenicienta.