Halloween en el Hotel Castel Drácula de Transilvania

Blogshalcon-Hoteles-Halloween Hotel Castel Dracula Transilvania

¿Puede haber un plan mejor para el primero de noviembre que visitar Transilvania? ¿Y si, encima, se pasa la noche de Halloween en el castillo de Drácula? Pues ése es el plan para estas fiestas que oferta el Hotel Castel Drácula de Rumanía.

Hace ya mucho que en ese país están explotando la vena turística del conde vampiro y, aunque no llegó a materializarse el proyecto de un parque temático, lo que sí se hizo fue construir este pintoresco establecimiento que imita la arquitectura del castillo de Bran, cuya imagen es la más popular a la hora de asociarla al personaje aún cuando éste nunca habitó en él, ni en su versión histórica ni en la literaria.

Así pues, el Castel Drácula presenta un aspecto tan tétrico como atractivo, con el acicate de que se enclava en el lugar exacto que narra Bram Stoker en su célebre novela: el Paso del Borgo, un puerto de montaña que separa Bistrita de Vatra Dornei a través de una sinuosa carretera salpicada de bosques de abetos y escarpados abismos. La silueta del hotel se perfila en lo alto, envuelto entre una inquietante niebla pero en un, por otra parte, bonito collado de verdes campiñas donde multitud de chalés le quitan ambiente.

Por otra parte, allí mismo hay un pequeño cementerio, junto al cual se ha erigido un busto de bronce de Stoker. No obstante, nadie debería sentir miedo porque a unos centenares de metros, en la cumbre más cercana, el sol arranca brillos al metal de una enorme cruz que quizá también haga las veces de antena. Y el trasiego de turistas y mercaderes de artesanías le confieren al lugar vida suficiente para ahogar su apartamiento.

El castillo de Drácula

El Castel Drácula, cuya categoría es de 3 estrellas, tiene 62 modernas habitaciones dobles y 3 suites, todas con teléfono, TV, minibar y baño con secador. Se accede por una barbacana que da a un patio que hace las veces de aparcamiento. De ahí se entra, subiendo una escalera, a recepción, un sitio que presenta una decoración tan singular como inquietante: una docena de animales disecados se alterna con fotografías y carteles de películas de Drácula de todos los tiempos, desde la de Tod Browning con Bela Lugosi a alguna española de Jesús Franco, pasando por la rara versión protagonizada por Jack Palance o la inmortal de la Hammer británica con Peter Cushing y Christopher Lee.

Y ahora vamos a lo práctico: este hotel tiene su temporada alta en estas fechas porque es cuando organiza una gran fiesta infantil de Halloween a la que no sólo se apuntan niños de toda Rumanía sino muchos turistas de fuera, especialmente de EEUU. Y es frecuente también que menudeen las parejas que reservan el restaurante para celebrar en él su banquete de bodas.

Pero un sitio así no puede dejar de aprovechar su tirón y permite la visita a cualquier viajero que pase por allí; nunca se sabe dónde puede encontrarse un cliente y además, como deja sacar fotos, consigue publicidad gratis. Por cierto, un consejo especialmente divertido y original: a los turistas que visiten el hotel y lleven su pasaporte le pondrán el sello del hotel para demostrar que estuvieron en el castillo de Drácula y sobrevivieron.