Hotel Utter Inn, una cabaña bajo el lago

Hotel Utter Inn cabaña bajo lago

El Hotel Utter Inn recuerda un poco a esas viñetas cómicas en las que un náufrago vive en un minúsculo islote donde sólo hay sitio para una cabaña y, si acaso, una palmera. Basta ver la foto. Lo que pasa es que hay más de lo que se ve a simple a vista porque la verdadera gracia del establecimiento se halla bajo la superficie. Y además nada de naufragar en un mar cálido.

Inaugurado en junio del año 2000, el Utter Inn, cuyo nombre significa «nutria», es un pintoresco y muy pequeño alojamiento localizado en Västeras, Suecia, a unos 100 km aproximadamente de Estocolmo. Y aunque es un negocio hotelero tiene algo más, un componente artístico, ya que se trata de un proyecto del artista local Mikael Grenberg: consiste en un establecimiento subacuático formado por una sola habitación ubicada a tres metros de profundidad del Lago Mälaren.

Bajo el agua

Al estar la habitación bajo las aguas del lago, una de sus peculiaridades más atractivas reside en las vistas que ofrecen sus vanos, que permiten recrearse con la flora y fauna del fondo lacustre. La entrada a la misma se realiza desde una cabaña roja que imita las casas típicas casas de madera del país con el tejado a dos aguas y que está situada sobre una plataforma flotante en medio del lago. Está equipado con cafetera, calefactor y cocina eléctrica que se hallan en la casita de superficie, pero en el interior de la habitación tan sólo hay un par de camas y una mesa.

Para llegar al hotel por primera vez hay que recurrir a un barco-taxi que cubre la distancia desde el Puerto de Vasteras, un kilómetro aproximadamente. Sin embargo, una vez hospedado no sólo se entrega la llave sino también algo fundamental para poder moverse, entrar y salir sin dejarse la cartera cada vez: una balsa hinchable.

A la hora de reservar se ofertan dos tipos de alojamiento: la estancia De Luxe, en la cual se dispone de servicio de habitaciones (te hacen la cama, te limpian la habitación y te llevan la comida en una barca), y la estancia Bohéme, en la que todo queda bajo plena responsabilidad del huésped; evidentemente, es la más barata.

Estancia de relax

Es un hotel especialmente recomendado para clientes que gusten de estar inmersos en la paz y tranquilidad de la naturaleza, que simplemente quieran descansar, ya que el lugar no tiene muchas posibilidades más en cuanto a actividades. Se puede nadar (si no arredra la temperatura del agua), tomar el sol y utilizar la lancha para ir a un isla deshabitada que se encuentra en las cercanías… Una estancia de relax para olvidarse del mundo, como demuestra el hecho de que la mayor parte de su clientela esté compuesta por ejecutivos suecos que aprovechan para evadirse un tiempo de su ajetreada vida profesional.

El encanto principal del hotel es la propia singularidad del mismo, de ahí que cierre durante la temporada invernal debido a las bajas temperaturas en el lago, que harían la estancia poco atractiva y por lo tanto menos rentable. Los precios pueden oscilar entre los 190 y 266 euros por noche.