Isla de Lobos, reserva natural única

Forma parte del Parque Natural de las Dunas de Corralejo

A menos de 15 minutos en barco de las costas de Fuerteventura se encuentra el Parque Natural de Isla de Lobos, un lugar alejado de la edificación para el turismo de costa. El islote de menos de 5 km² de superficie que desde 1982, junto con las Dunas de Corralejo, forman territorio protegido.

Curiosamente, su geografía dista en cierto aspecto de las características del propio Parque Natural de las Dunas de Corralejo, y puede resultar similar a la cercana isla de Lanzarote. Dunas móviles y fósiles, piedra volcánica, arena blanca y especies vegetales y animales propias únicamente de esta maravillosa isla, hacen de ella una visita obligada si vas a Fuerteventura.

Se llega en barco desde el puerto de Corrajelo, al norte de la Isla Majorera, que está de Isla de Lobos a unos 3 km. También es posible llegar desde Lanzarote con algunas empresas que organizan excursiones. Una vez en su muelle, se puede hacer un recorrido por senderos perfectamente indicados que dura cerca de dos horas. Puedes optar también por subir la montaña La Caldera, lo que alargará media hora más el recorrido. El sendero, del que está prohibido salirse con el fin de proteger las especies autóctonas, llega hasta el Faro de Martiño, que antaño habitaba Antoñito, ilustre personaje de la isla, y pasa por “Las Lagunitas” y algunas playas y caletas en las que puedes quedarte a descansar disfrutando de sus maravillosas aguas turquesas.

Si tienes suerte podrás divisar algunas de las aves que tienen esta isla como lugar de paso obligado en sus migraciones, y si te interesa la fauna podrás ver especies autóctonas únicas, como la siempreviva.

A estas alturas es posible que te estés preguntando de dónde viene el nombre de este islote. Parece ser que los lobos marinos, también llamados focas monje, habitaron esta isla hasta los años 20 del siglo pasado, sabiéndose ya de la existencia de estos animales en ella hace unos 500 años con sus primeros descubridores. Posteriormente los marineros los eliminaron debido a la creencia de que acababa con la pesca, pues este animal precisa de una gran cantidad de pescado al día para alimentarse.

C. González