It's a small world! La atracción estrella de Fantasyland

la mejor atraccion de Disneyland Paris

Decimos que es la atracción estrella de Fantasyland, pero no mentiríamos si extendiésemos los efectos del calificativo a todo el parque. Ciertamente, resultaría difícil encontrar a alguien que tras haber estado en Disneyland Paris no conserve It’s a small world! como uno de los mejores recuerdos de su visita.

Incluso si aún no habéis tenido la suerte de viajar al mundo Disney, ¿diríais que no os suena esta melodía?

El vídeo ya es un buen adelanto de lo que os vais a encontrar: un mágico recorrido que en apenas unos minutos nos lleva a dar la vuelta al mundo pasando por Europa, Medio Oriente, las regiones polares, Asia, África, Sudamérica, las islas del Pacífico… para terminar en una espectacular escena final en la que todos los niños del mundo, vestidos con sus mejores galas, entonan juntos esta canción que ya es todo un himno a la unión de culturas.

Más de 300 muñecos animados, para cada uno de los cuales se diseñó un vestuario específico basado en los trajes típicos de su región, son los encargados de hacernos viajar a tierras lejanas y, sobre todo, soñar con la idea de «un mundo pequeño», en el que, como si lo viéremos a través de los ojos de un niño, todos somos iguales.

Historia de la atracción

La primera atracción It’s a small world! fue creada por WED Enterprises (filial de The Walt Disney Company) para el pabellón de UNICEF en  la Feria Mundial de Nueva York de 1964. Con más de 10 millones de visitantes durante el año que duró la Feria, su éxito fue tal que, al finalizar ésta, Disney hizo trasladar la atracción al parque Disneyland de California. Hoy día, cada parque Disney cuenta con su propia atracción It’s a small world!.

La canción

La famosa canción «It’s a small world (after all)» que acompaña a los visitantes durante todo el recorrido fue escrita por los hermanos Sherman, compositores de algunas de las más famosas bandas sonoras de Disney y ganadores de dos premios Oscar por su trabajo en la película Mary Poppins.

En un principio, la idea de Walt Disney consistía en que los muñecos entonasen los himnos propios de sus países, pero finalmente se optó por unir sus voces en un único himno global, cantado, eso sí, en sus idiomas respectivos y acompañados por los instrumentos típicos de cada región.

¿Os seduce la idea de dar la vuelta al mundo? Entonces no os podéis perder esta famosa atracción que encandila a niños y mayores por igual. Solo una advertencia: es muy probable que tras verla una vez no podáis esperar a subir una vez más, y otra, y otra…