La Quinta de Melque o la casa del miedo

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Ya está aquí, entramos de lleno en la fiesta de Halloween y, como en una película, tú sigues buscando algo que te cause miedo para vivir plenamente la jornada, una experiencia capaz de alterar tus nervios más allá (nunca mejor dicho) de los disfraces de bruja estereotipada, vampiro engominado o monja asesina. Lo que buscas es pasar la noche en la Quinta de Melque.

Se puede decir que la Quinta de Melque es un hotel bastante siniestro donde el hospedaje queda en un segundo plano ante los servicios complementarios que ofrece. Eso sí, unos servicios muy alejados de la clásica piscina, lavandería o restaurante. Tanto como la plantilla del personal, a los que seguro no exigieron buena presencia en la entrevista: y, si no, echa un vistazo al aspecto de Sebastián el mayordomo, por citar sólo uno.

Si haces una reserva recibirás una carta de Doña Julia Almazán, viuda de Sotogrande, convocándote junto a otros clientes en la Quinta, su mansión, situada a las afueras de San Martín de Montalbán (a 40 kilómetros de Toledo). Es un sitio tenebroso, de escasa luz, debido a la enfermedad que sufre ella. Al caer el sol y llegar la noche te enseñarán tu habitación (hay 5 dobles y 5 triples, con aseo individual y capacidad total para 25 personas) y te invitarán a dar un paseo por el cementerio vecino.

Habrá una cena y una sesión con una médium antes de retirarse a dormir. ¿Dormir? No mucho porque la casa guarda un montón de secretos que se irán manifestando durante la noche, entre susto y susto, en una original actividad llamada La casa del miedo. Algunos lo pasarán realmente mal porque ¡no se admiten teléfonos móviles ni otros dispositivos electrónicos!

Todo ello constituye una curiosa y, en el fondo, divertida actividad con actores y efectos especiales que toma como referencia algunas famosas películas de terror como Los otros, The ring o La residencia. Una experiencia de 13 horas que, además de sustos, apagones, ruidos y enigmas ofrece alojamiento, cena y desayuno. A cambio, pide la colaboración de los huéspedes para que se metan en ambiente y todo salga redondo.

Te exigirán ser mayor de 14 años o, si eres menor, llevar autorización de tus padres. Así que ahí queda la idea. Y si no puedes aprovecharla en estas fechas no te preocupes porque Doña Julia y su extraño servicio reciben todas las semanas.