La Plaza Roja de Moscú, el corazón de Rusia

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La Plaza Roja de Moscú es probablemente uno de los sitios más reconocidos del mundo. Este hecho viene alimentado en parte gracias a la gran difusión de su imagen en el cine durante la Guerra Fría, donde una buena dosis de películas de acción y de espías la tenían de escenario. Este halo místico creado a su alrededor aún continúa y sigue teniendo vigencia como el símbolo de Rusia. La Plaza Roja es un punto de visita obligado en unas vacaciones en Moscú.

Una plaza de estas dimensiones sólo podría encontrarse en una ciudad como Moscú, la más poblada de Europa (casi 12 millones de habitantes) y un gran centro político y cultural. El enorme espacio que comprende la Plaza abarca más de 23.000 metros cuadrados, y es considerado el kilómetro 0 de Moscú, ya que de allí parten las principales vías en todas direcciones. A uno de sus lados se ubica el famoso Kremlin, la residencia presidencial, pero esto es solamente uno de los múltiples edificios que la componen.

En orden de importancia habría que destacar la vistosa Catedral de San Basilio, su edificio más llamativo. Construido entre 1561, este templo ortodoxo tiene una larga y accidentada historia, no sólo sufrió un fuerte incendio sino que también estuvo a punto de ser destruida por los comunistas que afortunadamente la convirtieron en museo durante la Revolución. Consta de ocho cúpulas en forma de cebolla, las cuales se cree que simbolizan el octavo día, día de la resurrección de Cristo. De uso muy extendido en la arquitectura Bizantina, su forma imita a una vela encendida, aunque realmente vienen muy bien para evitar la acumulación de nieve.

Quizás no tan llamativo pero de igual importancia es el Mausoleo de Lenin, ubicado junto a uno de los muros exteriores del Kremlin. Desde su muerte en 1924, el gobierno mandó a embalsamar su cuerpo y desde entonces permanece exhibido al público. Los horarios de entrada son muy cortos (de 10.00h a 13.00h) y sólo abre martes, miercoles, jueves y sábados, así que mejor programar tu visita para esos días si es posible.

Hacia la derecha podrás vislumbrar un imperial edificio de color vinotinto y techos blancos: la sede del Museo Estatal de Historia, construido para enaltecer el espíritu nacionalista y alberga una enorme cantidad de objetos referentes a la historia del imperio ruso. Aunque si te aburres de tanta historia, sólo basta cruzar la Plaza al otro extremo y encontrar los almacenes GUM, el centro comercial más grande de Rusia.

Antes de la Revolución ya eran unos grandes almacenes, pero luego llegó a ser desde mausoleo de Stalin hasta edificio de oficinas del estado. Ahora ha vuelto a su uso original, pero lo que quita el aliento no sólo es la exquisita decoración y arquitectura del edificio, sino también los altos precios de las tiendas de lujo que apenas un pequeño porcentaje de moscovitas se puede permitir. Algo que si te podrás permitir es viajar a esta fascinante ciudad de la mano de Halconviajes.com y Vueling que te ofrecen vuelos a Moscú y a otros grandes destinos europeos a unos precios exclusivos.