La UE prolonga las restricciones de los líquidos en el equipaje de mano

Aquellos que viajan a menudo, especialmente por periodos cortos de tiempo, se ven directamente afectados por esta noticia: la Unión Europea ha anunciado ayer que prolongará las restricciones de los líquidos en el equipaje de mano hasta, como mínimo, principios del año 2014.

Todos recordamos el origen de esta medida, aprobada en noviembre de 2006 tras destaparse en Reino Unido un plan terrorista que pretendía hacer estallar al menos siete aviones en pleno vuelo usando explosivos líquidos. Desde entonces los pasajeros han visto limitado el volumen de los líquidos que pueden transportar en su equipaje de mano a envases de 100 mililitros convenientemente guardados en una bolsa transparente de un litro de capacidad.

Una medida molesta… y cara

Si bien se trata de una medida adoptada por nuestra seguridad, no cabe duda de que es molesta. Gel, champú, el líquido para las lentillas, el jarabe para la tos… Da igual que se trate de un viaje de placer al Caribe o un desplazamiento por trabajo a Bilbao: todos estos elementos tan necesarios en cualquier equipaje son actualmente mirados con lupa, haciendo el proceso de embarque más incómodo, y el viaje más caro.

Sí, porque cuando uno viaja por poco tiempo, si no se nos permite llevar nuestro propio líquido para las lentillas en el equipaje de mano, se nos está obligando bien a comprarlo en destino, bien a hacernos con un envase de tamaño para viaje. Y cuando uno debe tomar vuelos con relativa frecuencia, esto sale caro.

El final… un poco más lejos

Los viajeros afectados veían la luz al final del tunel en la promesa de que a partir de 2013 todo cambiaría. Estaba previsto que, con la implantación de unos nuevos escáneres capaces de detectar explosivos, esta medida tan molesta que obliga a los viajeros a una planificación minuciosa de su equipaje expirase en abril de 2013, permitiéndonos por fin viajar cómodos y tranquilos a sabiendas de que nuestra seguridad está garantizada.

Sin embargo, tal como ha anunciado Bruselas ayer, la supresión de esta medida el próximo año «podría presentar un riesgo operativo considerable debido a la escala del cambio». Debido a ello, la Comisión Europea ha decidido prolongar las restricciones casi un año más, hasta principios de 2014. Sólo a partir de entonces será eliminada de forma progresiva, en los aeropuertos que ya dispongan de los nuevos escáneres.