Laponia Noruega, la antesala al Polo Norte

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Existen pocos sitios en el planeta que por su ubicación se pueden considerar como el verdadero fin del mundo. Muchas zonas geográficas se lo disputan y lo cierto es que Laponia es uno de ellos. Se trata del último territorio que existe antes del Polo Norte, en el extremo norte del continente europeo. Una tierra extrema, llena de mitos, y famosa por sus interminables bosques, sus renos y uno de los pocos sitios del mundo donde se dan las auroras boreales. Bienvenidos a Noruega y a Laponia, un destino de vacaciones cada vez más demandado.

Laponia es un territorio muy extenso cuya delimitación va más allá de unos simples límites geográficos, y a pesar que se encuentra repartido en cuatro países distintos, Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, los verdaderos pobladores de Laponia son los samis, que comparten una lengua común. El principal sustento de los samis se basa en la ganadería, la caza, la pesca, la agricultura y la artesanía, pero en tiempos recientes el turismo se ha comenzado a potenciar como modo de vida. Y es que su exótico entorno natural y sus ciudades son una verdadera maravilla.

Un lugar tan extremo presenta climas y estaciones igualmente extremas. Viajar a Laponia en verano y en invierno es conocer dos mundos distintos y las actividades varían enormemente. Su ubicación por encima del Círculo Polar Ártico, genera el fenómeno del Sol de medianoche, durante el cual la oscuridad de la noche nunca llega. En invierno, ocurre justamente lo contrario.

En Noruega, Laponia se ubica en el condado de Troms, donde la ciudad principal es Tromsø, una urbe de 66.000 habitantes, moderna y cosmopolita y la ciudad boreal más poblada del mundo. Centro de operaciones ideal para todas las actividades de invierno que Laponia Noruega ofrece. Una de las más deseadas es a la vez la más impredecible: presenciar una aurora boreal es un momento mágico, pero como fenómeno natural es imposible predecir cuándo y dónde ocurrirán. Las mayores posibilidades para ver una es durante los meses de octubre, febrero y marzo, entre las 18.00 y la 1.00 de la madrugada.

Alta es uno de los sitios donde te espera la mayor aventura en Laponia. La ciudad, uno de los mayores centros educativos al norte de Noruega, tiene una enorme variedad de actividades para disfrutar del invierno noruego. ¿Qué te parecería un safari por la nieve en un trineo tirado por perros? Si te parece demasiado tradicional, siempre puedes optar por la adrenalina de la moto de nieve.

Si te interesa la cultura sami, Karasjok es una visita recomendada. Dedicados en buena medida al pastoreo de renos, esta población situada en el corazón de Laponia, es el escenario perfecto para sumergirte en su fascinante cultura y gastronomía. El exuberante paisaje está compuesto de kilómetros interminables de tundra, curiosamente una palabra de origen sami.

Karasjok se encuentra en el camino al Cabo Norte, uno de los sitios más especiales de Laponia Noruega. Considerado el fin del mundo del hemisferio norte, no hay más cuerpos de tierra interpuestos entre este sitio y el Polo Norte, y se puede visitar durante todo el año. Cuenta con un modernísimo centro de visitantes, un museo y un restaurante (además de wi-fi gratuito). El pueblo más cercano es Honningsvåg, y puedes llegar por coche propio o en autobús.

Definitivamente una región rica en tradiciones, paisajes naturales y exóticos y actividades completamente distintas a lo que estamos acostumbrados a ver. Un destino único el cual es mucho más fácil de visitar de lo que piensas. No olvides visitar la web de Turismo de Noruega para más información.