Lecce, la Florencia del Barroco

Arte y más arte al sur de Italia

El arte del siglo XVI y XVII inunda las calles de Lecce como lo ha hecho en pocos lugares a lo largo de su vigencia como estilo arquitectónico y artístico en Europa. El adjetivo “leccese” no sólo da nombre a al “barroco leccese”, sino también al tipo de mármol calcáreo sobre el que se asienta la población, culpable de muchas de sus construcciones.

Halconviajes Lecce Italia

Santa Croce, Lecce. Flickr/kruder396

Esta ciudad de ambiente universitario tiene como corazón  de su casco histórico la Plaza de San Oronzo, que alberga los vestigios más importantes de la civilización romana en la ciudad: la famosa columna  junto con  anfiteatro del siglo I antes de Cristo, redescubierto en 1938. El Sedile, en la parte alta del anfiteatro, es una construcción del siglo XVI entre gótica y renacentista.

A pocos metros, Piazza dl Duomo es otro de sus puntos principales. En ella se encuentra el palacio del arzobispo y por supuesto, la llamativa catedral. Siguiente la Via Vittorio Emmanuele II el viajero se topa con la bellísima fachada de la Basílica de Santa Croce.

Carlos I de España  convirtió a la ciudad en centro cultural, y además de su castillo, se levantó este monumento en su honor, en el año 1548, la Porta Napoli, de columnas corintias. Las dos construcciones se pueden visitar en Lecce.

En el centro histórico y alrededores de la que fuera la ciudad de Sybar en la época de esplendor de Troya, también se pueden visitar Conventos como el de San Giovanni d´Aymo o iglesias como la de Santa Teresa o Santa Irene. Un magnífico destino para los amantes del arte medieval, renacentista y sobre todo barroco, que se puede completar con una visita al Museo Provincial y de la tradición popular.

Pero la arquitectura no es el único atractivo que acompaña a la ciudad. La animada vida nocturna, comercial, cultural e incluso el relax en sus balnearios, harán que te quedes prendado de la “Florencia de Puglia”.

Artículos relacionados