Londres, cinco visitas básicas

Londres cinco visitas basicas

Aunque la forma más rápida y sencilla que tienes para llegar a Londres es por avión, gracias a las múltiples aerolíneas que operan vuelos a sus cinco aeropuertos, una interesante opción es hacerlo en barco. Y no hablamos de los ferrys que enlazan la capital británica con la cornisa cantábrica, sino de cruceros. Porque en las rutas que se realizan por el norte de Europa hay unas cuantas que incluyen a la ciudad inglesa.

Londres es una de esas capitales europeas que debes visitar sí o sí alguna vez en tus vacaciones. Su potencial turístico es tan amplio que sólo para ver lo básico necesitarías varios días o incluso varios viajes. No obstante, Como nuestro espacio es limitado, vamos a reseñarte cinco visitas elementales e ineludibles.

British Museum

El museo de los museos, en el que emplearás una jornada completa sólo para un recorrido rápido. Desde la Antigúedad hasta los tiempos actuales, puedes encontrar las famosas momias egipcias, la Piedra Rosetta, los frisos de mármol del Partenón, relieves asirios, tallas asiáticas, jarrones chinos, la famosa sala de lectura de la British Library, una completa sección etnológica, otra de códices y manuscritos… Cuando salgas irás directamente al hotel a descansar.

National Gallery

Una de las pinacotecas más importantes del mundo con más de 4.500 obras de arte del siglo XIII al XX y situada en un lugar tan emblemático como Trafalgar Square. Hay pinturas de todas las escuelas y estilos, con mención especial para las colecciones de los Países Bajos e italiana: Rembrandt, Van Eyck, Holbein, Leonardo, Piero della Francesca, Tiziano… También para los maestros ingleses Gainsborough, Constable y Turner. Sin olvidar la espléndida Venus del espejo de Velázquez.

Abadía de Westminster

La entrada es cara y seguramente tendrás que esperar largas colas pero merece la pena. En esta gigantesca y bellísima iglesia gótica es donde se coronan los monarcas ingleses; no en vano allí se conserva el trono. También en el templo son enterrados a su muerte: sus magníficas capillas acogen los mausoleos de, por ejemplo, la reina Isabel I y María Estuardo. Asimismo, muchos personajes ilustres reposan en la Abadía: Dickens, Kipling, Darwin, Haendel, Newton, Livingstone, etc. Fue sede del primer parlamento británico y no debes perderte las fastuosas bóvedas doradas.

Catedral de St.Paul

Especialmente famosa a raíz de las últimas bodas reales, la catedral londinense es barroca -reconstruida tras el famoso incendio que arrasó la ciudad- y fácilmente reconocible por su colosal cúpula, circundada interiormente por la Galería de los susurros y exteriormente por una balconada desde la que hay impresionantes panorámicas. De nuevo las tumbas se convierten en un atractivo, en este caso bajando a la cripta: Nelson, Wellington, Lawrence de Arabia, Turner, Florence Nightingale…

La Torre

En su día fue la prisión real, un lugar siniestro donde muchos penaron su pérdida de libertad, caso de Walter Raleigh o Rudolph Hess, y otros dejaron sus vidas en el cadalso, como Tomás Moro, Ana Bolena, Catalina Howard o Guy Fawkes, que entraron en barca a través de la famosa Puerta de los Traidores. De hecho, junto a armaduras, panoplias y cañones se exponen calabozos e instrumentos de tortura, custodiados por los célebres beefeaters… y los cuervos que viven en el patio. Pero también en la Torre quedarás deslumbrado por las suntuosas joyas de la Corona.