Los diarios de motocicleta de Alex Chacón

Mdern Motorcycle Diaries 1

Alex Chacón es un aventurero estadounidense de origen mexicano, que un día dejó la carrera de Ciencias Biomédicas, vendió buena parte de sus pertenencias y comenzó a dar rienda suelta a de sus grandes sueños: viajar y montar en motocicleta. Desde entonces ha recorrido 40 países en cinco continentes (incluyendo América de punta a punta) y más de 200.000 kilómetros en motocicleta en un espacio de tres años. Todas sus experiencias, destinos y anécdotas las ha volcado de una manera extremadamente profesional en The Modern Motorcycle Diaries, aunque también lo puedes seguir en su página de Facebook.

-¿Cuál fue la chispa que motivó tu interés en viajar por el mundo en motocicleta?

La posibilidad de llegar a lugares únicos, remotos y poco accesibles para la mayoría de viajeros, fue mi interés inicial a la hora de viajar por el mundo en motocicleta. Es un medio de transporte que te expone a los elementos de una manera poderosa y te integra con la naturaleza, al mismo tiempo que te mantiene más cercano a la cultura y a la gente de un lugar en comparación a otros vehículos de transporte. Cuando ven que al igual que ellos, estás sobreviviendo día a día, te tratan de una forma diferente.

-¿De qué trata tu página The Modern Motorcycle Diaries?

Es la forma que encontré para compartir mis viajes y experiencias con distintas culturas alrededor del mundo. A lo largo de cada uno, me gusta poder ayudar a la gente en la medida que puedo a través de proyectos y acciones de caridad. Me gusta el poder estar conectado con mis seguidores al tiempo que actualizo y comparto toda la nueva información a través de mis redes sociales, con fotografías únicas de los lugares más recientes en los que he estado. Puedes seguir mis aventuras en mi Canal de YouTube, en donde comparto mis experiencias viajeras en vídeos de estilo documental. Viajar en motocicleta es un modo distinto de moverse, ya que muestras a la gente una visión más cruda y verdadera de una experiencia única.

-El vídeo “The Modern Motorcycle Diaries: 500 Days from Alaska to Argentina”, te muestra conduciendo en distintos tipos de terreno, ¿cómo mantuviste tu motocicleta en forma ante tantos agentes externos?

Cuando comencé este viaje, no tenía la menor idea de como darle mantenimiento a una motocicleta, pero no dejé que eso me detuviera. A lo largo del camino tuve que aprender a cambiar ruedas, aceite e incluso desmantelar el motor por completo y volverlo a ensamblar. En algún momento que mi vida estuvo en peligro, me impresioné ante la capacidad de reacción de mi propio cuerpo para perseverar y resolver el problema mecánico con los conocimientos que tenía disponibles al momento.

-¿Cuántos países, ciudades y continentes has visitado?

Hasta el momento, he viajado a más de 40 países en 5 continentes y he conducido más de 200.000 kilómetros en motocicleta en un período de 3 años

-Llegaste a vender muchas de tus posesiones antes de cambiar tu estilo de vida y tu motocicleta es uno de los pocos objetos materiales que tienes, en ese sentido, ¿sientes un gran apego hacia ella? ¿Le has puesto algún nombre?

Vendí todo lo que tenía para poder financiar mis viajes alrededor del mundo incluyendo mi coche, televisor, ropa y vídeo consolas. Mi vida entera la llevaba sobre mi moto, pero a medida que iba recorriendo kilómetros me daba cuenta que podía vivir sin todo aquello, incluyendo mi moto. Para mí, ella simplemente simboliza un medio de transporte, un modo de llegar de un punto A al B, es por eso que más tarde la vendí para tener más medios y poder seguir viajando. Como me dijo una vez un monje en el Himalaya, “mientras más posesiones tengas en tu vida, más sufrirás por ellas”.

-Después de estar varado en la Patagonia por más de tres días, ¡sobreviviste! Sin comida y tu motocicleta estropeada, ¿cómo hiciste para lidiar emocionalmente con esta situación?

Hubo momentos en los que pensé que no iba a salir vivo de esa situación, pero para ese entonces ya había viajado más de 30.000 kilómetros en 300 días, y me encontraba a poco más de 1.400 kilómetros de mi meta final que era la punta de Sudamérica, así que al mismo tiempo estaba increíblemente feliz por haber llegado tan lejos y haber conseguido más de lo que había soñado. Haciendo un balance, disfruté la sensación de desamparo y soledad que me dejó esa experiencia, que me enseñó a ser quien soy y me mostró lo que realmente importa en la vida. Después de eso todo era hermoso y maravilloso y aprendí a disfrutar los altibajos de la vida a partes iguales.

-¿Cuál es el mejor hotel/resort/hostel en el que te has alojado?

El mejor alojamiento de mi vida ha sido en un campamento al aire libre en Alaska y tener la oportunidad de ver auroras boreales el día de mi cumpleaños. La temperatura era bajo cero y pasé hambre y frío durante toda la noche, pero la ubicación y el espectáculo que presencié fue definitivamente mejor que una noche de hotel convencional.

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-¿Qué te inspiró a comenzar a hacer acciones de caridad en tus viajes? ¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante en este sentido?

Mucha gente viaja, pero yo me pregunto, ¿cuántas personas en realidad viajan y trabajan ayudando directamente a otras personas? Tuve la oportunidad de viajar a lugares reales y ayudar en primera persona a plantar árboles en Belice, trabajar con niños discapacitados en Guatemala, ayudar a llevar agua potable a pueblos en los Andes peruanos y enseñar inglés a niños que quisieran aprender.

Espero que los vídeos en mi blog inspiren a otras personas a hacer lo mismo en sus comunidades, bien sea ayudando en un refugio de personas sin techo, o que tengan la inspiración para viajar al otro lado del mundo y ayudar a otras personas en países ajenos, como la India por ejemplo. Cada interacción que tuve con alguien en necesidad fue increíblemente gratificante.

-¿Cuál es la palabra principal que deberías aprender en otro idioma a la hora de viajar?

“Gracias” Creo que puede ser la palabra más poderosa en cualquier idioma y puede salvarte la vida. Mi experiencia en el Medio Oriente es una prueba de ello, ya que fuí detenido por dos oficiales sin razón aparente y sin ningún tipo de proceso legal. Fuí clasificado como una amenaza por ser un extranjero conduciendo una moto en un área de gran tensión política, y a lo largo de toda mi detención no paré de sonreír y repetir “gracias” en árabe, lo cual creo que me ayudó a que eventualmente me liberaran.

-Completaste tus estudios en Ciencias Biomédicas y decidiste comenzar a viajar antes de tus estudios de doctorado. ¿Cómo este viaje ha cambiado tus planes de carrera? ¿Sigues teniendo las mismas metas que antes?

Mi meta inicial era convertirme en médico, pero dejé ese sueño por seguir otra de mis pasiones que era viajar. Al comienzo del viaje, quería ayudar a la gente de manera individual, intentando de alguna forma mejorar sus vidas. Gracias al éxito viral y la presencia en redes sociales he podido constatar la inspiración y motivación que he podido dejar en la gente, ayudando a mejorar la calidad en sus vidas en una forma diferente a la que inicialmente me había planteado como médico.

Ahora puedo ayudar en un orfanato en Guatemala en persona, ser ecológico ayudando a plantar árboles en Belice o enseñar inglés a niños, acciones que pueden inspirar a otras personas a hacer lo mismo en sus propios hogares. Acciones de este tipo pueden crecer de forma exponencial y ayudar a cambiar vidas a gran escala. El poder influenciar y tener una presencia global me inspira para continuar con lo que estoy haciendo actualmente. ¡Es genial el poder inspirar a la generación del nuevo milenio!

 

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