Los palacios reales franceses se reconvierten en hoteles de lujo

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Los palacios reales franceses se reconvierten en hoteles de lujo. Las llamadas Residencias de la Corona de Francia podrían ser transformados en establecimientos de muchas estrellas destinados a alojar turistas, de la misma manera que lo hacen otros edificios aristocráticos.

No es nueva esta idea de adaptar sitios originales, de gran potencial turístico. Aquí en España, por ejemplo, hemos visto no hace mucho la propuesta de hacer eso mismo con los faros, tal cual ocurre en casi todo el mundo.

Con nuestros Reales Sitios será difícil seguir esa línea, ya que algunos tienen uso oficial aún mientras que otros está adecuadamente explotados como museos y constituyen algunos de los rincones más atractivos de la oferta local; baste recordar el Palacio Real madrileño, el de Aranjuez o el de La Granja de San Ildefonso.

En realidad el proyecto francés obedece a razones de mantenimiento: con el dinero que se recaudaría de los huéspedes se podrían financiar las reformas, restauración y/o mantenimiento que muchos necesitan, liberando un poco las cuentas públicas.

El modelo seguramente será el Castillo de Chambord, un espectacular palacio renacentista del Loira rodeado de jardines no menos impactantes y que en otros tiempos albergó a reyes como Francisco I y Luis XIV, además de otros dueños posteriores como el mariscal napoleónico Berthier o el conde que da nombre al lugar.

El castillo no se ha destinado enteramente a alojamiento sino que se han habilitado dos aposentos como apartamentos de lujo que se alquilan por un precio acorde a su categoría: entre mil y mil ochocientos euros semanales.

El siguiente sitio cuyo nombre se baraja para seguir estos pasos es el Palacio de Fontainebleau, ubicado al norte del país y cuyo entorno es un enorme coto de caza. De nuevo fue Francisco I quien lo construyó, si bien luego sufrió numerosas transformaciones.

Allí se hospedaron el zar Pedro I y el papa Pío VIII (cuando viajó a coronar a Napoleón). Protegido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, tras sus muros tienen su sede las Écoles d’Art Américaines (Escuelas de Artes Americanas). La parte destinada a hotel sería uno de los pabellones anexos, tal como admitió su director, Jean-Francois Hebert.

En fin, se supone que la lista de edificios candidatos continuará creciendo. ¿Te imaginas pasar unas vacaciones en un auténtico palacio real, viviendo unos días entre las mismas paredes que antaño ocuparon importantes monarcas europeos?