Mercadillos Navideños (I)

Rastreando hasta el corazón de Europa

Cómo nos gusta la Navidad. Llena de tradiciones uno no puede saltarse la entrañable costumbre de visitar los puestos navideños de las distintas ciudades. Aprovecha para viajar en Navidad y conocer todos los mercadillos de Europa.

Mercadillo Alemania. Flickr/ LenDog64

El origen de los mercadillos de Navidad surge en Alemania, de hecho, el primero fue el de Dresde, en 1434. Históricamente es uno de los más antiguos, de ahí que en esta encantadora ciudad tenga un atractivo especial en estas fechas y sea un foco de turistas.

Otros mercadillos históricos son los  Estrasburgo, que se remonta a 1570, y el de Nuremberg en 1628. Y es que en Alemania está muy arraigada  la tradición de recorrer los mercadillos, de hecho, cada pueblo posee uno en estas fechas.

Mercadillos Alemanes:

Podríamos pasarnos la Navidad entera visitando de una a otra ciudad los diferentes puestos. Ya sólo en la capital, Berlín, puede haber unos 60 mercadillos dispersos en la urbe, así que, os podéis hacer una idea de la variedad de objetos que podéis encontrar.

Los tres más bonitos de Berlín son: el que encontraréis en  Spandau, en Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, el de Gendarmenmarkt frente al palacio de Charlottenburg-Wilmersdorf y los mercados de Potsdam, ciudad sede del Palacio Sanssouci del siglo XVIII, una obra maestra de la época.

Mercadillo Weimar/ Foto: Flickr/Nevado

No te pierdas en la región de Baviera: “Nuremberg Christkindlesmarkt” es uno de los más famosos y grandes; el de Munich y el de Garmisch-Partenkirchen, destino turístico famoso en los Alpes bávaros.

Si prefieres perderte entre los pueblecitos de montaña alemanes, apunta en el mapa varios destinos: El mercado de Schwäbisch Hall y uno con aire muy medieval: Bad Wipfen. No te saltes la visita a Gengenbach, ya que es conocida por tener el calendario de Adviento más grande del mundo.

Al sur de Hamburgo puedes encontrar un mercado muy característico, que posee “lámparas de sal”: Lüneburg y que compite en ventas con el que se encuentra al oeste de Hamburgo en Stade. Uno que nos traslada a los cuentos clásicos es el de Hamelin, sí, allí donde se desarrolló la historia entorno al flautista de Hamelín que con su música consiguió llevarse a todos los roedores de la ciudad.

Sin olvidar los que se pueden ver en la ciudad de Bremen o en las declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como Goslar, Ratisbona, Hildesheim, Bamberga, Lubeca, Tréveris (Trier) entre otra.

Nos ponemos austriacos:

Austria es otro de los lugares donde destacan la cultura de montar mercadillos de Navidad.

En la ciudad de Mozart, Salzburgo, se vive la Navidad a lo grande. El espíritu navideño ronda en cada rincón y entre la música, la nieve y las luces disfrutas tanto como si volvieras a ser un niño.

Viena, Graz, Innsbrucky Linz te cautivarán. Puestos de madera decorados con luces, artesanía…prueba los dulces navideños, y sobre todo, el chocolate que se presenta en mil formas.

Viena; Foto: Flickr/charley1965

En la monumental Viena, tienes una parada obligatoria en la Plaza del Ayuntamiento, la Rathausplatz de Viena, donde se instala el  “Christkindlmarkt” ; destaca una zona dedicada a los niños, en la que se entretienen cocinando pastas de Navidad o haciendo velas, entre otras manualidades.  Y para los mayores un consejo: probad el ponche caliente, entraréis en calor y os animaréis seguro.

En Austria los jardines, casas, pubs y tiendas están decoradas con motivos navideños. No dudes en visitar ciudades más pequeñas como Lienz, Imst, Hall in Tirol, Kufstein, son históricas.

Toda Europa se engalana con sus mejores “trajes de luces” para dar la bienvenida a la Navidad. En la segunda parte del “Mercadillos Navideños”, os contaremos de otros países europeos.