Viajar a Munich con niños

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Munich es sin duda una de las ciudades de Alemania con mejor calidad de vida. Un conjunto de factores como su eficiente transporte público, su grado de bienestar social, educación, cultura y salud, la sitúan en este privilegiado puesto. En este sentido, es además una ciudad donde los niños y las actividades pensadas para ellos ocupan un lugar importante, es por eso que en unas vacaciones en Munich no puede faltar toda la familia.

Tan sólo llegar a la capital de Baviera, podrás ver toda la parafernalia disponible de juegos infantiles, pero la sorpresa es que no sólo los niños que viajan pueden disfrutar de estas instalaciones, los mismos residentes de la ciudad las utilizan ¡incluso para celebraciones de cumpleaños! En los llamados “Kinderterminals”, los pequeños entre 3 y 10 años podrán jugar en una piscina de pelotas de plástico o jugar a construir con bloques.

Una de las mejores formas de recorrer Munich es en bicicleta, sobre todo con el buen tiempo, y si quieres alquilar un equipo de bicis para tu familia, es bastante común que muchos establecimientos ofrezcan asientos para niños de forma gratuita, aunque también existe la posibilidad de alquilar un remolque, por si tus niños no saben (o no quieren) montar en bici aún.

El Olympia Park, construido para los Juegos Olímpicos de 1972, tiene múltiples actividades para niños y adultos por igual, una caminata con tirolina incluida por los techos del Estadio Olímpico (para mayores de 10 años), una sesión de patinaje sobre hielo donde los niños menores de seis años patinan gratis, o una fiesta infantil en el SoccArena son actividades al aire libre para que tus hijos disfruten y practiquen deporte.

A poco más de una hora viajando en coche desde Munich se encuentra un parque temático de lo más original: Legoland, un homenaje a este simpático juguete que tanto nos enseñó a construir y a imaginar mundos. Montañas rusas, atracciones acuáticas y espectáculos giran en torno a Miniland, una ambiciosa recreación de muchas ciudades europeas construidas con ladrillos de Lego, un sitio único en Alemania.

Pero el sitio por excelencia para llevar a los peques es sin duda el Zoo de Munich, aunque Hellabrunn es mucho más que un Zoo. Con los 100 años casi recién cumplidos, está concebido como una especie de reserva natural donde los animales viven en hábitats cerrados pero dentro de una enorme superficie, lo que permite ver a los animales como si se tratase de un safari, una experiencia de aprendizaje y contacto con la naturaleza que no tiene precio.