Panamá se escribe con P de paraíso

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Como país de tránsito, poseedor de uno de los pasos comerciales más importantes del mundo, Panamá ha sido históricamente punto de encuentro entre distintas culturas. Esta característica es común entre todos los países del Caribe, gracias a la herencia africana, europea e indígena, creando una amalgama de culturas y sabores. Tras la construcción del Canal de Panamá, el pequeño país centroamericano ha pasado a ser la zona franca más extensa del hemisferio y la segunda más grande del mundo que, unido a sus exóticos parajes naturales y a su constante modernización, lo han convertido en un destino de vacaciones que está en alza.

A pesar de su arraigada presencia colonial, Panamá está atravesando un proceso de modernización en su capital, evidenciado especialmente en la Cinta Costera, un proyecto que ha dotado a la ciudad de nuevos espacios de ocio, parques, nueva vialidad y espacios deportivos. La imagen del skyline de los modernos rascacielos de la ciudad de Panamá al atardecer desde la Cinta Costera, es una de sus postales más famosas.

Creando un fuerte contraste con tanta modernidad, el casco antiguo de Panamá, más allá de ser una de las atracciones turísticas más visitadas, es un epicentro de moda, arte y ambiente bohemio, donde se puede disfrutar de música en directo al aire libre en las cálidas noches tropicales, así como la mejor gastronomía de la mano de chefs locales e internacionales.

No es de extrañar que un país con tanta actividad comercial sea un paraíso para las compras, y el casco antiguo está lleno de boutiques con encanto donde encontrarás joyas, ropa y artesanía de las más diversas influencias. Tanto encanto es mejor disfrutarlo de cerca, y una nueva moda es pernoctar en el casco antiguo, un melting pot de hoteles y casas señoriales que han sido transformadas en confortables alojamientos.

Bocas del Toro

Pero seamos sinceros, un viaje a Panamá no puede ser redondo sin antes visitar sus paisajes naturales, y es aquí donde cabe mencionar a Bocas del Toro, un paradisíaco archipiélago ubicado en el Mar Caribe que comprende 9 islas, 50 cayos y más de 200 islotes en una extensión de más de 640 Km2, donde el agua cristalina y las playas de arena blanca son la regla y no la excepción. Este invaluable ecosistema forma parte del Parque Nacional Marino de Isla Bastimento, un área protegida hogar de numerosas especies animales endémicas.

El único rival posible en Panamá ante tanta belleza natural es otro archipiélago: el de San Blas o Guna Yala. Este extenso hábitat natural, también ubicado en el Caribe panameño, se encuentra alejado de los circuitos turísticos masificados y está compuesto por una franja de tierra de 230 Km y 365 islas, de las cuales solo 36 están habitadas. Es territorio de los indios Gunas, donde llevan un modo de vida tradicional y sus aguas limpias y multicolores son un paraíso para buceadores y es hogar de una inmensa variedad de fauna marina y terrestre. Más información en Visit Panamá.