Que comience la aventura en Pirates of the Caribbean

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Prepárate para levar anclas y emprender, a la luz de la luna, un viaje a través de lagunas y tormentas en mitad del mar. ¡Es lo que hay si quieres ser un verdadero pirata! Pero ten cuidado: que no se te suba a la cabeza, que siempre habrá alguien más malo que tú. ¿Seguro que quieres saber cómo se siente el formar parte de Pirates of the Caribbean?

¡Cuidado con los catalejos y los aretes! Esta vertiginosa aventura hará que hasta tu brújula se desoriente. Sube y baja por una gran variedad de escenarios, observando una recreación prácticamente exacta de las películas. Préstale especial atención a las dos figuras que se enfrentan a base de espadazos: es una escena única en esta atracción, puesto que sólo la añadieron en la versión parisina.

Desde la clásica banda sonora de la famosa saga de películas hasta el ambiente clásico del mundo de Piratas del Caribe, todo es exactamente igual a como lo recuerdas. Gracias a la fantástica adaptación que hacen del mundo pirata a la atracción, Pirates of the Caribbean es una de las mejores atracciones, no sólo de Adventureland, si no también de todo el Parque Disneyland.

Como curiosidad, que sepas que esta atracción es más antigua que el tesoro que andas buscando: fue la última atracción supervisada por el mismísimo Walt Disney antes de su muerte. Abrió en 1967 en California, y poco después la abrieron en Adventureland, en el parque Disneyland, donde reorganizaron la historia y mejoraron los efectos especiales para que vosotros, aprendices de pirata, pudierais disfrutar de la mejor experiencia posible.

¿Quieres aprovechar a máximo el tiempo? ¡Muy sencillo! Usa esas horas de magia extra que te aporta Disneyland Paris y ponte el primero en la cola. No es una atracción en la que haya que esperar mucho, puesto que los botes son bien grandes, pero al ser una de las mayores atracciones del parque siempre hay mucha gente alrededor.

Hay más de 30.000 tesoros esperándote en esta maravillosa atracción. No temas montarte una y otra vez en ella: la experiencia sólo mejora a partir de la primera vez. ¡Agárrate bien al timón!