Royal Caribbean inicia el Proyecto Sunshine

Royal Caribbean presenta el Proyecto Sunshine, una ampliación de su flota con dos nuevas unidades. Una de ellas incluso dará lugar a una clase que sumar a las 5 ahora existentes (Oasis, Freedom, Voyager, Radiance, Vision y Sovereign), con lo cual la compañía tendrá un totoal de 24 navíos.

Esta sexta clase se llamará Quantum, nombre que proviene del elegido para uno de esos dos barcos que ahora están en plena construcción en el astillero de Meyer Werft, en Papenburg, Alemania: el Quantum of the Seas. El otro ha sido bautizado como Anthem of the Seas. A principios de febrero la naviera anunció la colocación de las primeras planchas de acero y lo celebró dando a conocer públicamente los mencionados nombres.

«Estamos muy entusiasmados con este importante hito de la presentación oficial del Sunshine Project -explicó Adam Goldstein, presidente y CEO de Royal Caribbean- Después de tres años de planificación este es el primer paso en la construcción del Quantum of the Seas y estoy ansioso por ver su aparición en los próximos meses».

Ambos buques tienen como fecha de entrada en servicio en otoño de 2014 y primavera de 2015 respectivamente, situándose en tamaño un escalón por debajo de la clase Oasis, que es la más grande del mundo con el Allure of the Seas y el Oasis of the Seas como joyas de la casa, y por encima de la Freedom, con el Independence of the Seas, el Liberty of the Seas y el Freedom que le da nombre.

Es decir, el Quantum y el Anthem no llegarán a alcanzar los 362 metros de eslora por 65,7 de manga con capacidad para 5.400 pasajeros y 2.115 tripulantes de la primera, pero superarán los 339 por 56 metros y los 3.634 pasajeros y 1.365 tripulantes de la segunda. De hecho, su tonelaje rondará las 167.000 toneladas, con una capacidad para 4.100 pasajeros.

Pero sí continuarán la línea de diseño revolucionario e innovación tecnológica que caracteriza los cruceros de la compañía, tal como explicó el propio Goldstein: «El nuevo buque supondrá un salto adelante tan grande, tanto en términos de diseño como de experiencias a bordo, que nos pareció que el nombre de Quantum of the Seas se adecuaba perfectamente a él».