The Boathouse, un cottage escocés al borde de un lago privado

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A veces se encuentran sitios casi idílicos que permanecen ignorados o poco conocidos gracias a su pequeño tamaño. Lo cual tiene su parte positiva en el sentido de que atrae a un sector de clientela muy especial, aquel que no busca lugares de moda ni vacaciones masificadas. The Boathouse es un magnífico ejemplo y basta echar un vistazo a la foto para entender por qué.

Se trata de una casita campestre, un cottage que pasaría por típicamente inglés de no ser porque en realidad es escocés. Está situado en un lago privado de Dundas Estate, en una finca de algo más de 2 hectáreas de bosque que parece retirada del mundo y, sin embargo, tiene multitud de servicios cerca, desde el aeropuerto (a 15 minutos) a restaurantes, pasando por la propia capital, Edimburgo, que está a unos 13 kilómetros.

Un castillo escocés siempre resulta un imán para atraer nuestra curiosidad. Dundas Castle fue construido como fortalezxa defensiva en 1416 y en 1818 el renombrado arquitecto William Burn lo remodeló para que sirviera de mansión familiar de los Stuart-Clark. De hecho, ahora es un hotel de 5 estrellas regentado por un descendiente y su esposa, sir Jack Stewart-Clark y Lucy, con capacidad para 180 huéspedes y que se especializa en bodas y eventos.

The Boathouse es una parte de Dundas Castle pero funciona de forma semiindependiente, como un alojamiento especial dentro de lo especial que es el castillo en sí. Su propio nombre nos indica cuál era el uso original, de ahí que esté al borde del agua, en el antiguo embarcadero.

Sólo tiene un dormitorio y capacidad para dos personas, cuatro si es para una comida o cena, pero cuenta con cuarto de baño (con ducha y secador), calefacción, cocina equipada, una terraza-balcón, jardín privado y aparcamiento.

La estancia en esta cabaña rural se enriquece con la posibilidad de pasear por un entorno natural y despertarse por la mañana saliendo a la veranda para contemplar las bandadas de aves acuáticas para luego tomar un imponente desayuno que incluye champán y que dejan a la puerta. La verdad es que parece difícil imaginarse un lugar más idóneo para una escapada romántica, especialmente ahora que se acerca San Valentín.