Tossa de Mar: La Costa Brava más medieval

Tossa de Mar es un municipio de la Costa Brava, perteneciente a Gironaa la que Ava Gardner dio fama cuando se utilizó de escenario para rodar Pandora y el holandés errante. Como recuerdo de la gran actriz, te encontrarás durante tu recorrido por el centro con una estatua de bronce a tamaño real. O si quieres un beso de Ava Gardner,  puedes acercarte a cualquier pastelería de la zona y comprar uno de los dulces que llevan su nombre.

Tossa de Mar

Viajar a Tossa de Mar

Este lugar tiene fama de ser muy turístico, pero más allá de eso hay toda una historia y un lugar fantástico por descubrir del que te  llevarás un grato recuerdo. Un lugar que nos traslada a la época medieval, ya que conserva prácticamente todo el perímetro amurallado, que en su día sirvió para proteger a sus habitantes de las incursiones piratas.

La Vila Vella es considerada uno de los testimonios de la época medieval más impresionantes y ha sido catalogado como monumento histórico artístico nacional. En la muralla llaman la atención tres torres de defensa desde las que se puede disfrutar de una espectacular vista panorámica de la bahía. Encontrarás también varios miradores en los que contemplar el paisaje y tomar fotos. A día de hoy es la única fortificación medieval costera de Cataluña y llama la atención la cantidad de casas de piedra que se conservan de la época.

Sa Roqueta, es un barrio de pescadores tradicional donde se encuentran la mayoría de bares y restaurantes donde se sirven platos típicos y productos de la zona. Uno de los platos estrella es  el Cim i Tomba, un tradicional plato de pescadores hecho a base de pescado fresco que te encantará. Cada año en septiembre se celebran jornadas gastronómicas alrededor de este exquisito plato.

De camino a Sa Roqueta pasarás por la iglesia más representativa de Tossa de mar, la iglesia parroquial de San Vicente de estilo gótico.

Si vas a viajar a Tossa de Mar y quieres disfrutar de la playa, podrás encontrar pequeñas calas como Cala Pola, Cala Bona o Cala Giverola, que son de difícil acceso pero merecen la pena. Si no quieres complicarte, puedes ir a Playa Grande o Playa Reig que son más urbanas y accesibles, de mayor extensión y encontrarás todo tipo de comodidades, bares y restaurantes a su alrededor. Por sus aguas cristalinas y su fondo marino, son playas ideales para practicar deportes acuáticos como snorkel y submarinismo.

Por estos y otros muchos motivos, merece la pena visitar Tossa de Mar en tus próximas vacaciones, este pequeño recinto fortificado a orillas del mar Mediterráneo.

Rosa Trives

Agente de márketing online de Halcón Viajes. Amante del ecologismo, los animales, la gastronomía y los viajes

 

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