TuboTulum, un hotel en tubos de hormigón

Blogshalcon-Hoteles-TuboTulum un hotel en tubos de hormigon

A la hora de ahorrar costes en la construcción de hoteles, difícilmente se encontrará algo más barato y recurrente que aprovechar o reciclar materiales, aunque su uso original sea muy diferente. Algo así es lo que ha hecho un establecimiento de México recién inaugurado: TuboTulum, un hotel en tubos de hormigón.

En efecto, nada de cimientos, paredes maestras ni tejados. Unos cuantos tubos grandes de los que se utilizan habitualmente en arquitectura para otras funciones, un poco de imaginación para usarlos como habitáculos (debidamente equipados y decorados eso sí) y ya tenemos un alojamiento original y sin excesiva inversión.

TuboTulum está, como indica su nombre, en la localidad de Tulum, en el estado mexicano de Quintana Roo, a poco más de un centenar de kilómetros de Cancún y la mitad de Playa del Carmen. O sea, esa zona tan turística conocida como la Riviera Maya, donde las atracciones se dividen entre las paradisíacas playas del Caribe, las visitas culturales (las ruinas precolombinas de Tulum, Akumal y Cobá) y las actividades puramente de ocio (parque temáticos de Xcaret y Xel-Ha).

En realidad éste no es el único hotel ubicado en tubos, pues hay otro en Austria y un tercero en el mismo México. El que nos ocupa es fruto de la iniciativa de una pareja de empresarios que buscaban ampliar el espectro hotelero del país desde una perspectiva ecológica. Y es que al reciclaje de este tipo de materiales se une el haber respetado el entorno natural hasta el punto de no afectar a la vegetación preexistente.

En ese sentido, Ivonne y Antonio, los dos emprededores, explican que el turismo que se busca desarrollar en Tulum es distinto al de Cancún o Playa de Carmen: «Aquí no se ha optado por grandes resorts, sino por hoteles más pequeños, más integrados en el entorno, como cabañas en la playa; lo que el sector llama turismo ‘Ecochic’, con hoteles ecológicos».

O sea, Tulum pretende dar respuesta a un sector de turistas que no desean alojarse en macroestablecimientos sino en algo más sencillo y económico. Y si tiene un punto divertido, como es el caso, mejor que mejor. Una experiencia redonda, como dice la publicidad del lugar.

Un lugar que, en realidad, es un hostel. Cada tubo dispone de cama, aire acondicionado y conexión Wi-Fi. Además hay edificios que ya no son tubos, para ubicar la cocina-comedor (puesto que el desayuno va incluido), los baños y una zona común social.

TuboTulum está en la carretera que une el pueblo con la playa; apenas tres kilómetros que cuentan con carril-bici y varios servicios de compra y hostelería (supermercados, restaurantes…). La estación de autobuses se halla a un par de kilómetros; un taxi cobra cincuenta pesos por llegar desde allí.