Un #BF a Mi pequeño Gulliver

Hay quien piensa que cuando se tienen hijos se reducen las oportunidades de viajar. ¡En absoluto! Se puede seguir viajando igualmente aunque hay que hacerlo de otra manera: clasificándolo con más tiempo y tomándolo con más tranquilidad. Para los que seáis primerizos o para los que os gusta llevar la familia a cuestas, os recomendamos como #BF: Mi pequeño Gulliver.

Ester y José son una pareja viajera que les unía la pasión de los viajes. Cuando se enteraron de que en un tiempo serían tres, la gente les empezó a decir que se les «había acabado el chollo». Pues todo lo contrario, pese a lo que muchos auguraban, ellos han demostrado que los niños enriquecen la forma de ver otros lugares y que para ellos también es un beneficio.

Ester fue la que abrió el blog en junio de 2011, cuando iba a ser mamá Desde entonces, publica normalmente un post a la semana, quitándole el tiempo a las horas de sueño, pues durante el día entre su trabajo y los niños no tiene un momento para actualizarlo.

El motivo de crear esta bitácora fue por compartir su experiencia y tener un lugar donde contar sus aventurillas, «lo único que esperaba es que hubiese alguien al otro lado leyendo lo que yo escribía, ¡y con el tiempo vaya si se han sumado lectores!».

De excursión por Navacerrada

De excursión por Navacerrada

Nos cuentan que hay destinos que no es no sean para niños, es que no iría ni ella misma, ya sea porque estén en conflicto o porque haya riesgo de enfermedades.

Cuando viajan lo que miran siempre es un lugar que les apetece, donde también haya cosas interesantes para ellos. Más que impedimentos van mirando que ellos también puedan disfrutar. «Hay destinos como por ejemplo Costa Rica en el que hay muchas actividades de aventura (tirolinas en los árboles, rutas a caballo…), que los dejamos para cuando nuestros niños sean un pelín más grandes para que lo disfruten a tope, pues ahora son muy chiquitines y nos perderíamos toda esta aventura. Otros destinos como por ejemplo Laponia merece la pena hacerlos cuando los niños son pequeños para que visiten a Papá Noel y vivan la magia de la Navidad, que de mayores se va perdiendo.»

Una anécdota graciosa que les pasó durante un viaje fue nada más subir a un avión volviendo de Lanzarote a Madrid. Su pequeña tenía 3 meses, se hizo caca y había que cambiarla el pañal. Como estaban punto de despegar, preguntó a un «azafato» si podía ir a cambiar a la niña y él, que no debía tener mucha experiencia con bebés, me contestó que ¿a qué asiento quería cambiarla?.

Además, han formado parte del proyecto de escribir “Viajar con niños”. Les ha encantado plasmar sus conocimientos en un libro y hacerlo entre varios blogueros con distintos puntos de vista lo enriquece mucho. «Itziar y Pablo han hecho un excelente trabajo guiándonos para que todo case a la perfección». Seguro que algún día harán un viaje todos juntos.

Viajar en familia es más fácil de lo que uno piensa

La familia en Pineda de Mar

Tienen varios planes en mente, de momento están tratando de dar un poquito más de visibilidad al grupo TWKB (travelwithkidsblogs.com) que han  formado 5 blogueros de viajes con niños, se han juntado con idea de profesionalizar el sector y poder ofrecer sus servicios dentro del sector turístico.

Nos cuentan que uno de los viajes que más disfrutaron fue el que hicieron el pasado verano. Su hija adora la playa, y estuvieron en Cerdeña. Cada día visitaban una diferente y luego por las tardes se tomaban un helado. Lo pasaron de maravilla. Su próximo viaje será a Escocia a principios de verano, ya lo están preparando con mucha ilusión.

Antes sus familiares creían que no podrían hacer tantas escapadas, ahora ¡se apuntan a ellas y todo! Cuando le pedimos que nos den un consejo viajero, nos dice: «PACIENCIA sí, en mayúscula y en primer lugar. Después tener la mente abierta, ser flexible para poder modificar los planes sobre la marcha si es necesario y DISFRUTAR (también en mayúsculas) del tiempo que pasáis con los peques, ¡que enseguida crecen!»