¿Un hotel en Ámsterdam que no es un hotel?

¿Un hotel en Ámsterdam que no es un hotel? ¿Qué es ese extraño oxímoron? Pues el que bautiza a un establecimiento con ese nombre, jugando con el atrevido concepto de hotel que, al ir más allá de lo que ofrece uno de los sitios normalmente, supera su propia denominación. Se trata del Hotel Not Hotel.

hotel en Ámsterdam

Un «no» hotel en Ámsterdam

Según explica su propia web, en el Hotel Not Hotel una habitación no es sólo una habitación sino una auténtica obra de arte, con su creador, su historia y su pasado. Ello se debe a que, en efecto, cada dormitorio es obra de un diseñador del grupo Collaboration-O, procedente de la Eindhoven Design Academy, y por Arno Coenen con su socio IRIS.

Así, cada uno de los diversos espacios del hotel, desde las habitaciones a la sala pasando por vestíbulo y pasillos, constituye un rincón cargado de arte y originalidad, por no decir algo más: un monumento a la imaginación y, en algún caso, a la osadía decorativa.

De hecho, el elemento diferenciador respecto a otros alojamientos es que todo el hotel sea un enorme salón con zonas para pernoctar repartidas acá y allá, entre sofás, librerías, alfombras, plantas… pero de forma disimulada.

Y es que, a primera vista, podrían pasar desapercibidas para un visitante, ya que se hallan integradas en el mobiliario y la estructura del lugar, cuando no directamente ocultas. Por ejemplo, ¿recuerdas la clásica pared móvil de una biblioteca? Pues hay una así en el Hotel Not Hotel de Ámsterdam y, al otro lado, un dormitorio. En realidad tres, con el nombre Secret Bookcase L, XL, M y S.

Así en todos los casos pero individualizados: uno insólito y llamativo, llamado Amsterdam Tram Cart, es una carrocería de tranvía. A otros dos cuartos se accede por dos aparentes puertas exteriores de viviendas. ¿Y qué dirías del Crow’s Nest, una plataforma de metal a la que se sube por una escalera?

Eso no es todo. Además está el bar, cuya barra está en medio del hotel y que, fiel a lo insólito de todo lo que le rodea, se llama Kevin Bacon. Sí, como el actor de Hollywood. Según dicen, porque tiene cero pretensiones, igual que él. Allí se sirven cafés y desayunos rápidos, o bien alguna cerveza antes de irse a dormir tras un día de visitas turísticas. Tiene terraza.

Apetece probar cuando hagas tu próximo viaje a Ámsterdam. Y tanto, siempre y cuando no tengas problema en usar un único baño comunitario. El novedoso concepto del hotel ha resultado tan exitoso que ya se están planeando nuevas sedes. Ésta se encuentra en Piri Reïsplein 34, un céntrico punto de la capital holandesa que no queda lejos del popular Vodelpark.