Universal Traveler: “Cuanto menos se necesita para viajar, más se viaja”

Daniel Viera aprovechó sus estudios en Humanidades para especializarse en Patrimonio y  Gestión Cultural. Comenzó a viajar mientras disfrutaba de varias becas y a desarrollar su trabajo por todo el mundo: Estados Unidos, México, Senegal o Italia son algunos destinos por los que este sevillano ha pasado, y sobre los que nos habla en su blog Universal Traveler.
Halconviajes.com Sahara Mauritania

Daniel Viera en el Sáhara mauritano

¿Cómo nació Universal Traveler? Su evolución y sus cambios habrán ido muy unidos a los tuyos…

“¡Desde luego! Este blog es un proyecto bastante personal y, por lo tanto, es un vivo reflejo de mi evolución como persona. Pero, ¡comencemos por el principio! Universal Traveler nace una calurosa tarde de verano de 2007 en cafetería de la legendaria 4th Avenida de Tucson, en Arizona. Por aquel entonces, acababa de llegar a Estados Unidos para empezar una beca de intercambio que había conseguido con mi universidad. Ésta empezaría un mes después, en Pensilvania, pero invitado por una pareja de americanos que había conocido el año anterior en  un bus mientras viajaba por México, acepté llegar un mes antes y hospedarme en su casa para explorar el oeste del país. Así, decidí crear este blog, al cual puse de nombre Universal Traveler como la canción del grupo francés Air, para estar más en contacto con amigos y familia y poder compartir con ellos fotografías y reflexiones sobre los lugares que estaba a  punto de conocer.

En aquel entonces, Facebook era todavía cosa de unos cuantos miles de  americanos. Con el paso de los años he ido aplicando conocimientos al blog para darle un aire más profesional, abrirlo al público en general y hacerlo más útil e inspirador. El gran paso ha sido apenas este otoño cuan decidí abrirlo a las redes sociales de cara a la vuelta al mundo sin aviones que quiero hacer el año que viene. Gracias a ello me estoy dando a conocer mucho más como blogger y el proyecto crece a pasos agigantados”.

Halconviajes.com Gran Cañón

Primera vista del Gran Canón (USA)

El campo de las humanidades está muy relacionado con el hecho de viajar. ¿Elegiste esta dedicación pensando en que te apasiona recorrer el mundo y adentrarte en su historia, sus gentes y su cultura?

Diría que más bien fue empezar a estudiar Humanidades uno de los grandes motivos que hicieron crecer en mí esta inquietud por viajar y conocer realidades distintas. Aunque mentiría si dijese que antes de entrar en la universidad no había hecho ya algún viaje. De hecho, con 17 años, cogí un tren y me fui solo a Madrid un fin de semana. Recuerdo como ningún hostal me quería dar una habitación por ser menor de edad. Pero sí, volviendo al tema de la pregunta, doy gracias al momento en el que decidí ser humanista. He podido entender un poco más al ser humano desde puntos de vista tan diversos como la historia, la antropología o la filosofía, lo cual, sin duda, me ha permitido exprimir al máximo mis viajes a nivel social y cultural.

Muchos opinan que cuanto más se viaja, menos se necesita para viajar. ¿Qué te dice tu experiencia sobre esto?

Yo le daría la vuelta a la pegunta para darte una respuesta. Diría que cuanto menos se necesita para viajar, ¡más se viaja! Efectivamente, mi filosofía de viaje, en la mayoría de los casos, es encontrar el equilibrio entre gastar lo imprescindible para poder disfrutar de un viaje al máximo y no caer en los tentadores y siempre presentes gastos extras que no supongan un plus en la experiencia del viaje en cuestión. Yo he seguido esta filosofía durante los más de diez años que llevo viajando y, quizá haya viajado algunas veces sin máximos de comodidad y en alojamientos poco encantadores, pero solo así he podido visitar ya casi 40 países en una multitud de viajes. Pero la vida es cuestión de prioridades y las maneras de viajar de cada persona son, casi siempre, respetables.

Dos años en México te habrán servido para recorrer buena parte del país. ¿Qué lugares y experiencias destacarías?

Sí, más de dos años y medio viviendo en 3 ciudades diferentes de México. Es sin duda el país del mundo que mejor conozco, incluso más que el mío propio: España. Es un país tan grande y variado que igual puedes esquiar a miles de metros de altura, o hacer un trekking por el desierto; surfear en el Pacífico o hacer snorkel en el Caribe; beber vino en Baja California o comer frutas tropicales en Yucatán… Un auténtico crisol paisajístico.

Halconviajes.com México

Yaxchilán (México)

Haber vivido en el país me ha permitido vivir experiencias que normalmente un viajero se pierde. Un claro ejemplo es haber disfrutado al máximo de una de las ciudades más sorprendentes del mundo: Ciudad de México. Un lugar que solo a base de vivir experiencias por sus calles y cantinas hace que llegues a comprender su verdadero atractivo. Por eso a los que visitan el DF, pese a su increíble legado histórico y cultura, no les suele gustar. Yo mismo lo visité 2 veces antes de vivir en él y no fue hasta entonces que llegué a entender su particular atractivo. Por lo demás, más allá de los clásicos lugares yo siempre recomiendo lugares auténticos y especiales como las playas de Maruata y Mazunte en el Pacífico, Real de 14 y la Huasteca Potosina en el Norte, la pirámide de Cobá y la playa de Akumal en la península de Yucatán, y las ruinas mayas de Yaxchilán al Sur, en Chiapas. Pero si me tuviese que quedar con una solo cosa, elegiría sin duda la comida, la mejor del mundo.

Un destino muy distinto y que también conoces es Islandia, una isla tiene paisajes difíciles de ver en otras partes del globo. ¿Cuáles se te quedaron para siempre grabados?

Islandia es de una naturaleza diferente a la de cualquier parte del mundo. La recorrí el pasado verano y es un viaje que no me canso de recomendar a todo el mundo. Prueba de ello son los 13 posts que escribí sobre él, algo que jamás había hecho antes en mi blog. Es un viaje imprescindible que se puede realizar de manera muy económica si se quiere. Cada kilómetro que se recorre en Islandia es una nueva sorpresa: Panoramas increíbles con infinitas cascadas, abruptas montañas, colores surrealistas, vegetación imposible… El itinerario del Golden Circle, donde pueden verse los famosos géiseres, es un must en una visita al país. Pero sin duda, lo que más me sorprendió fue el trekking del Laugavegurinn. 3-4 días a pie que te permiten adentrarte en el corazón de la Islandia más auténtica. La experiencia de vivir la naturaleza en su máxima expresión. De las cosas más asombrosas que he hecho en toda mi vida.

Halconviajes.com Islandia

Skogarfoss (Islandia)

Un tiempo viviendo en Estados Unidos te habrá dado tiempo a desmontar algunos tópicos o a coleccionar algunas curiosidades que quizá no sepamos del país. ¿Nos cuentas alguna?

Los tópicos sobre la sociedad estadounidense son en gran parte muy ciertos. Ellos mismos se retratan muy bien culturalmente a través del cine o la literatura y el resto del mundo consume estos productos a diario. Eso hace que ir a Estados Unidos sea un continuo deja vu. Casi todo lo que ves en cada momento, desde una familia que lleva el árbol de navidad en el techo del coche, hasta una conversación en un bar, te parecerá haberlo visto antes en algún episodio de los Simpson o en alguna película de Woody Allen. Pero sin duda, lo que más suele sorprender del país es la multitud de personas que escapan de los populares tópicos americanos, abiertas y cosmopolitas como en ningún otro sitio. Por lo demás, hay ciudades muy interesantes de visitar, aunque una vez llevas visitadas unas cuantas, hay ciertos elementos comunes que se suelen repetir y pueden llegar a aburrir. Mis preferidas son Nueva York y San Francisco, aunque le tengo un afecto particular a Tucson y Philadelphia. Pero sin duda, lo mejor de EEUU son sus parques naturales. El Gran Cañón del Colorado, Monument Valley o el Yosemite Park son absolutamente imprescindibles, ¡pero hay muchísimos más!

¿Experiencias por las que merezca la pena seguir viajando?

Todas y cada una, las malas por lo que se aprende de ellas y las buenas por lo que se disfrutan. De elegir una me quedo con la ilusión y curiosidad con la que se vive el inicio de un viaje, en un aeropuerto a punto de coger un vuelo transatlántico, esperando un ferry en el muelle de alguna ciudad costera o acomodándote en tu asiento mientras esperas que parta el tren. El vértigo de lanzarte a una aventura de la cual no sabes las cosas que te puede deparar es de las mejores emociones de un viaje.

Artículos relacionados