V8 Hotel, el paraíso del automovilismo

V8 Hotel paraíso automovilismo

Es lógico que habiendo hoteles temáticos para dar y tomar, de todos los gustos y colores, no faltara uno dedicado al mundo del automóvil, que tanto a trae a cierto público. Está cerca de Stuttgart (por cierto, sede de Porsche), en la localidad alemana de Böblingen, y su dirección es Wolfgang-Brumme-Alle, Graf Zeppelin Platz 71034. Su nombre: V8 Hotel

Al leer estos datos muchos aficionados ya se habrán dado cuenta de que allí mismo está el famoso Museo Meilenwerk, que exhibe docenas de coches clásicos restaurados, así que el entorno es realmente privilegiado para hacer un viaje a conocerlo y, de paso, alojarse en un hotel especializado (el hotel organiza tours guiados). Y encima, como se deducirá del nombre de la plaza, el sitio aprovecha, desde su creación en 2009, el terreno y las instalaciones del antiguo aeropuerto de Baden-Wurttemberg.

De hecho, el establecimiento está en la torre de control y una parte de la terminal (el esto es para el museo). Hay 34 habitaciones, de las que 4 son individuales, 19 dobles, 10 temáticas y la suite, que mide nada menos que 120 metros cuadrados repartidos en 3 pisos. Todas están dotadas de baño, minibar, escritorio y acceso a Internet, como cabía esperar de un local catalogado con 4 estrellas, y todas tienen una decoración relacionada con el mundo del motor, aunque unas son más llamativas que otras.

Ambientación automovilística

En efecto, aunque algunas son habitaciones normales, de diseño muy moderno y con grandes fotos en blanco y negro de algún Gran Prix o del viejo aeropuerto, las que dan la nota de color al V8 son las 10 temáticas, las más grandes, cuyo aspecto es una osada combinación de alegre desparpajo y colorido kistch. Imitan espacios relacionados con el tema, como un garaje, un taller, la famosa Ruta 66 norteamericana, una estación de servicio de Shell y un túnel de lavado entre otros.

Pero no sólo resultan peculiares por la ambientación sino también, y muy especialmente, por el mobiliario. Para él se han aprovechado carrocerías clásicas (Mercedes, Cadillac, Wolkswagen…) en las que se encajan las camas, así como piezas de motor con las que se hacen mesas, u otros elementos decorativos tipo banderas a cuadros, herramientas y pósters en las paredes. Al parecer todas esas piezas son originales. Así pues, el alojamiento en una de estas habitaciones es un auténtico y divertido capricho, cuyo precio oscila entre 130 y 185 euros.

El V8, además, dispone de un salón para conferencias y eventos (aceptan bodas, cumpleaños y similares), un restaurante en el mismo piso donde está el gran reloj de la fachada, tiendas y un aparcamiento de 300 plazas. También del llamado Wellness Oasis, dotado de sauna, diferentes tipos de hidromasaje, un chill out lounge para relajarse y un simulador automovilístico virtual. Nombrarlo aquí no obedece a capricho: lo han colocado en esa zona; los fanáticos del volante lo comprenderán.