Venecia: Carnaval y romanticismo en estado puro

Venecia: Carnaval y romanticismo en estado puro.Así es como definiríamos este lugar único en el mundo que combina a la perfección romanticismo, espectáculo carnavalesco y singularidad arquitectónica ese es, sin duda, Venecia. Si, además, le sumas la belleza de sus góndolas y canales, el resultado es el soñado.

Venecia: Carnaval y romanticismo

118 pequeñas islas y más de 400 puentes son los que dan sentido a una ciudad como Venecia, tierra ocupada al mar por el ser humano y que convive en perfecta armonía con los miles de turistas que la visitan todos los años para admirar lo particular de este lugar.

Venecia ha sido siempre, por antonomasia, la ciudad del amor, quizás la más importante junto con la inquebrantable París. Dar un paseo romántico en góndola por uno de sus canales es una experiencia única que no podrás hacer en prácticamente ningún otro lugar en el mundo.

Si llegas hasta Venecia la primera parada obligada que tendrás que hacer es visitar el barrio de San Marcos, considerado como el centro de la ciudad desde que esta fuera fundada en el S.V. En este plazo se construyeron los primeros edificios de la ciudad y unos de los monumentos más visitados de todo el mundo: el Palacio Ducal y la Basílica de San Marcos.

Venecia: Carnaval y romanticismo Plaza de San Marcos

Precisamente es en este barrio y en esta Plaza donde se celebran las principales fiestas de la ciudad veneciana. Y, claro, entre esas fiestas destaca una por encima de otras: el Carnaval de Venecia, archiconocido en el mundo entero por la fama de las máscaras que sus participantes se encargan de llevar durante su desarrollo.

Sin embargo, el Carnaval tal y como hoy lo conocemos ha cambiado mucho desde sus inicios en Venecia. Tal es así que en el S.XVIII, momento de mayor ebullición, esta fiesta duraba ¡Seis meses! Sí, desde finales de octubre hasta el comienzo de la cuaresma.

Venecia: Carnaval y romanticismo Carnavales de Venecia

Imagínate ir seis meses disfrazado… Además, tal era el jolgorio y la alegría que traía esta fiesta popular, que por entonces y mientras duraba Carnaval, no existían las clases sociales. Estaba permitido que los de clase más baja estuvieran con los de alta alcurnia, que el pueblo llano se entrometiera en la aristocracia… Era la fiesta total.

Con la llegada de Napoléon, el Carnaval quedó totalmente prohibido debido a las conspiraciones que se podían llevar a cabo por ir detrás de una máscara, y no volvió a su ser hasta 1970, pero ya no fue como entonces.

Hoy las cosas ya están bastante más calmadas, y aunque la duración de Carnaval en la ciudad sigue siendo amplia, ahora los festejos se resumen en desfiles, cabalgatas, fiestas de disfraces y fuegos artificiales por lo que, en parte, ha perdido aquel encanto del S.XVIII. aunque sigue siendo el más especial de Europa.

Venecia: Carnaval y romanticismo Gondolero veneciano

Saliendo ya de la zona de la Plaza de San Marcos tienes que saber el medio de transporte más rápido para recorrer la ciudad es… ¡A pie! En Venecia no hay coches, y en tan solo 40 minutos te puedes patear la ciudad de un extremo a otro. Eso sí, también es muy recomendable que cojas una lancha-taxi, que te llevará de un punto a otro por alguno de sus múltiples canales.

Si te gusta la arquitectura clásica y las obras de arte desde luego que Venecia es tu lugar ideal para pasar unos días. La Academia de las Bellas Artes, donde se encuentran las obras pictóricas más importantes de la ciudad, el “Fondaco” de los turcos, donde está el Museo de Historia Natural o el Museo Diocesano son solo algunos de los lugares que podrás visitar y, sobre todo, disfrutar.

Mención aparte merece el barrio de San Polo, uno de los que más conserva el espíritu festivo actualmente. Este barrio fue, históricamente, en el que más mercados, comercios, y bancos privados abrieron, y aún hoy conserva esa aura especial con los múltiples bares y restaurantes típicos que puedes encontrar.

Venecia: Carnaval y romanticismo Venecia de noche

¡Ah! Ya por último, si vas a Venecia más vale que te gusten los palacios, porque es una ciudad lleno de ellos. Desde los que se encuentran en la Plaza de San Marcos hasta, por ejemplo, el Palazzo Vendramin, donde murió el compositor Richard Wagner en 1883.

Viaja a Venecia y disfruta de una escapada romántica con tu pareja, aprovecha un viaje en góndola para fusionarte en un abrazo y, por qué no, visita uno de sus mejores restaurantes para decirle eso tan especial que le quieres decir… ¡Ánimo!

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