Vías verdes de Navarra: la ruta del Tren Txikito

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Las ideas más ingeniosas en ocasiones surgen en los lugares más inesperados. A partir de la interrogante de qué hacer con las vías férreas abandonadas, se origina la idea de crear rutas para ciclistas u otro tipo de vehículos no motorizados. Es la premisa de las vías verdes, iniciativa que se ha popularizado en todo el país y que fomenta un turismo sostenible. Hoy nos vamos a conocer la ruta del Tren Txikito, vía verde que transcurre por el itinerario del antiguo ferrocarril de Bidasoa, en Navarra.

El Tren Txikito, llamado así por la estrechez de sus vías (0,92 metros) comenzó a operar a finales del siglo XIX y en su recorrido unía Navarra con Guipúzcoa a lo largo de la ribera del río Bidasoa, bordeando la frontera con Francia. Además de transportar carga, se utilizaba como medio de transporte para pasajeros y era una ruta muy popular, sin embargo después de la Guerra Civil comenzó a perder su rentabilidad y efectuó su último viaje en 1956.

Como vía férrea en desuso, es perfecta para su reconversión en vía verde, ya que es una infraestructura que cuenta con facilidad de acceso, segura y con una pendiente adecuada para el paso de bicicletas. Actualmente su uso está enfocado a senderistas y cicloturistas que buscan descanso y conexión con la naturaleza, así como otras prácticas como la pesca de salmón y el disfrute de conocer los atractivos que ofrecen las localidades que se encuentran a su paso.

Los 39 kilómetros de la ruta del Tren Txikito transcurren casi en su totalidad por territorio Navarro. Comienza en Elizondo, muy cerca del Parque Natural del Señorío de Bértiz en el valle de Baztan, un pulmón verde de más de 2.000 hectáreas y que alberga infinidad de especies y una flora exuberante. Sigue su paso por Legasa, Doneztebe y Elgorriaga, donde te podrás relajar en su fantástico balneario.

También es una oportunidad única para degustar la gastronomía de Navarra, con platos como el “Txuri ta Beltz”, un delicioso guiso a base de cordero, o la “Baztan-zopa”, sopa de manteca y oveja. En otoño puedes degustar productos de temporada como las castañas y los hongos, así como animales de caza como el jabalí.

El recorrido hace escala en Bera, última población de Navarra antes de pasar a Guipúzcoa, para culminar unos siete kilómetros después en Behobia, muy cerca de Irún. La oferta de alojamientos a lo largo de la ruta incluye hostales, albergues y hoteles que garantizan unas merecidas vacaciones y se convierten en el centro de operaciones ideal para explorar este impresionante paraje.