Viena, entre palacios y museos

Monumental y palaciega. La capital de Austria se erige orgullosa como una de las ciudades más cuidadas e incluso mimadas por la cultura. Es clásica, señorial y tiene un sonido propio: el de la Ópera.  Hoy os resaltamos algunos de sus edificios importantes para que visitéis en vuestro próximo viaje a Viena.
 
El Palacio de Hofburg es uno de los más espectaculares de Viena

Palacio de Hofburg. Foto: Flickr: Jean Léonar Polo

Palacio Imperial o Hofburg:

Durante más de 600 años fue el lugar donde vivía la familia de Habsburgo. El Palacio Imperial alberga el Museo de Sisí: seis salas dedicadas a la figura de la emperatriz y a sus caprichos como la reconstrucción del vestido que llevó la noche de despedida de soltera, sus joyas, abanicos, guantes y todo tipo de enseres. Las vajillas, cuberterías, candelabros son interminables y verdaderas obras de arte, en cristal, orfebrería.

Palacio de Beldevere:

Construido como residencia de verano del Príncipe Eugenio de Saboya, el conjunto lo forman dos palacios unidos por un jardín francés.

El Belvedere Superior es el más grande y llamativo. Destinado a la recepción y a la vida social, está situado en el punto más alto. Reflejaba la gloria del príncipe Eugeni, (quien derrotó al imperio turco, y por ello, los tejados están diseñados de tal manera que parecen tiendas de campaña turca).

Palacio Beldevere es uno de los más grandes de Viena

Palacio Beldevere

El Belvedere Inferior  fue concebido como residencia del príncipe Eugenio con estancias impresionantes como la Sala de los Espejos o el Salón de Grutescos.

Los jardines son del mas puro estilo francés en el que reina la simetría. Fueron proyectados por un discípulo del jardinero de Versalles y  se distribuye a partir de un eje central que un los dos palacios. En ellos se juega con la pendiente del terreno para crear dos cascadas adornadas con ninfas, tritones y conchas al estilo barroco.

En la zona baja se alza el jardín privado del Príncipe Eugenio, junto a la Orangerie, que además albergaba una casa de fieras o zoológico y una pajarera.

Palacio de Schonbrunn:

Una de las estatuas que encontraréis en el Palacio de Schonbrunn

Estatua Schonbrunn. Foto: Flickr Rafel Gómez Micámara.es

Tan bello por dentro como por fuera con sus impecables jardines, la residencia de verano de los Emperadores de Austria se convierte en uno de los enclaves “imperdibles”. Su nombre se debe a que antes exisitía un manantial y fue donde se construyó este impresionante palacio barroco, considerado el Versalles vienés.Fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por Unesco en 1996.

Como curiosidad de las estancias, la que ocupaba  Millionen Zimmer está forrada en madera de higuera y adornada con miniaturas persas.

Y hablamos de Viena como ciudad de los palacios ya que además de éstos tres, podríamos seguir hablando de otros como el Palacio Auersperg, Palacio Augarten, Palacio Daun-Kinsky, Palacio Eschenbach, Palacio Ferstel, Palacio Liechtenstein, Palacio Palffy.

El Barrio de los Museos:

Se encuentra entre los 10 recintos culturales más grandes e importantes del mundo. Ni más ni menos que 60.000 metros cuadrados donde se entremezclan edificios clásicos y modernos, salas de exposiciones, cafés y restaurantes.

Podemos citar el Museo Leopold, el Museo de Arte Moderno, la sede permanente del Festival de Viena, y la galería de exposiciones temporales Kunsthalle. Además encontraréis diversas  instituciones como el Centro de Arquitectura de Viena, o el Museo Zoom de los Niños, muy recomendable para los que viajáis en familia.

Es un espacio cultural  que parece un museo en sí, por ello es muy recomendable que además de pasear, os toméis un descanso en los bancos coloridos de Enzi. 

La Ópera de Viena el templo de la música

Ópera de Viena. Foto: Flickr Rafa Gómez, micámara.es

La Opera de Viena:

Si algo no puede faltar en Viena es una visita a la Opera. La construcción de este edificio neoclásico trajo mucha polémica, ya que por ejemplo, no tenía unas escaleras de acceso para diferencia el pueblo llano con la gente que se podía permitir asistir a los conciertos, o por ejemplo, que no cumplió con las espectactivas de los vieneses y su primer arquitecto llegó a quitarse la vida.

Os recomendamos que además de visitarlo, si podéis,  asistáis a uno de sus conciertos, ya que es único.

 El acceso a los museos de Viena suele costar unos 9 euros de media por persona, por ello, os rec0mendamos que para que os salga mejor de precio, compréis la Viena  Card en cualquiera de nuestras agencias de Halconviajes.com

Artículos relacionados