Vitaminas Halcón. Sobre los Puentes de Praga

Sus curiosidades hablan de la historia de la ciudad

Praga tiene una historia convulsa que ha llenado de anécdotas todos sus rincones.  La bella “ciudad dorada” llama la atención por muchas cosas. Pero una de las vistas preferidas de autóctonos y visitantes, es sin duda, la de los puentes sobre el río Moldava (Vltava en checo): 17 en total. En Vitaminas Halcón no podemos hablar de todos ellos, pero sí de los que más gustan. Te animamos a descubrir por ti mismo todos ellos con un viaje a Praga.

Puente Carlos Praga

Vistas del Puente Carlos de Praga. Foto: Francisco Antunes

 El Puente de Carlos, es el símbolo indiscutible de esta ciudad. Lleva el nombre del rey que puso su primera piedra, Carlos IV, en 1357. Sobre él se cuentan numerosas leyendas y anécdotas, pues siete siglos de testigo de la historia de la ciudad dan para mucho. Pero quizá la más curiosa de todas tiene que ver con que recientemente se ha confirmado que la argamasa se mezcló en su construcción con huevo, ya que en el análisis del material se han encontrado las mismas proteínas. Lo gracioso de esta anécdota es que los huevos fueron traídos de toda Bohemia por orden real, y desde la ciudad de Velvary, que también hizo su aportación, mandaron huevos cocidos por miedo a que se rompieran por el camino, con las consiguientes burlas de todos sus paisanos durante décadas.

Pero en Praga hay otros muchos puentes que definen la historia y la vida de los praguenses. El de Zbraslav en las afuertas, era un lugar habitual de excursiones antes de que la ciudad creciese. Hoy en día está en a las afueras y forma parte de Praga. Otro Puente con historia es el de Bránik, que recibe el sobrenombre de “Puente de la Inteligencia”. En los años 50 fue construido por grandes personalidades de la cultura y la ciencia que estaban perseguidos por el comunismo.

C. González