El Valle de Ourika y sus 7 cascadas

Un día de naturaleza y cultura muy cerca de Marrakech

Marrakech es una ciudad mágica, llena de luz, color y exotismo, pero el bullicio de su medina y zoco nos pueden invitar a salir de con alguna excursión a áreas cercanas para respirar aire puro y entrar en contacto con la naturaleza y relajarnos sin olvidar en ningún momento dónde nos encontramos.

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Kasbah en el Valle de Ourika. Foto: Flickr/ Fathzer

Uno de esos lugares es el Valle de Ourika, a unos 60 km al sureste de Marrakech, aproximadamente a una hora de la ciudad rosa en coche y algo más en autobús.

El valle toma el nombre del río, que divide el poblado bereber más visitado del Altas, Setti-Fatma: un pequeño pueblo de adobe. A un lado del río se sitúan las casas típicas, que podréis visitar de mano de algún guía, os enseñarán las partes de la casa, su distribución y funciones, muy ligados a la vida cotidiana de los bereberes y sus costumbres, los pequeños huertos y los animales forman parte del paisaje.

Al otro lado del río encontramos los restaurantes con jardines en los que degustar a la sombra la  gastronomía típica marroquí y las rutas que ascienden a  las 7 cascadas de este vale del Atlas.

Otra cara interesante de esta visita viene con la artesanía, el pueblo bereber es un artesano más que reconocido en el arte de las alfombras, que tendréis la oportunidad de comprar en alguno de sus mercados y pequeñas tiendas de artesanos. Otros productos que podréis encontrar son madera tallada o aceite de argán.

Una buena forma de visitarlo es alquilar un 4×4 con guía, aunque encontraréis muchas opciones, ya que es una excursión habitual desde Marrakech. Algunas incluyen un paseo en camello.